8 de junio 2009 - 00:00

Salvo sorpresas, no se avizora nada malo

Salvo sorpresas, no se avizora nada malo
Casi al mismo tiempo en que la desaprobación a la gestión Obama alcanzó un máximo sin precedentes (más un llamado de atención que algo "preocupante"), las elecciones para el Parlamento Europeo nos muestran un claro retroceso de la "izquierda" y la "centroizquierda". Lo interesante es que tradicionalmente cuando la desocupación crecía, los votantes se alejaban de la "derecha", lo que claramente no se dio esta vez. Mirado desde lo bursátil, ello significa que los votantes del primer mundo no avalan los planes de sobrerregular al sistema financiero ni las nacionalizaciones, ni el uso discrecional de fondos para salvar empresas (las que sean), etcétera. En conclusión, quienes esperaban un cambio radical de los mercados más que posiblemente serán desilusionados. No debe sorprendernos entonces que a pesar de la oposición manifiesta del Tesoro, en los próximos días cerca de nueve bancos devuelvan los fondos que recibieron del TARP recuperando su independencia. Pero no sólo por esto será una semana difícil. El viernes el precio del petróleo quedó en u$s 68,44 por barril, la tasa de los treasuries trepó al 3,861% anual (máximo en seis meses; atención: mañana y el miércoles tenemos nuevas colocaciones) y avanzando un 0,15%, a 8.763,13 puntos, el Dow quedó a tan sólo un 0,2% de entrar en terreno ganador para lo que va del año (en las últimas 13 semanas "voló" un 32,23%). A esto se suman los habituales datos sobre ventas minoristas, sentimiento de los consumidores, comercio internacional, etcétera.

Como reza el título, no se espera nada "malo", pero aun así son pocos los que no tienen un gusto en la boca que dice que tal vez ha sido demasiado en demasiado poco tiempo. En agosto arranca la filmación de la secuela de "Wall Street"; ¿recuerda qué pasó cuando se filmaba la original?

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