- ámbito
- Edición Impresa
San Lorenzo madrugó y tuvo premio
Nicolás Bianchi Arce se toca el pecho y grita: fui yo. Con su gol al minuto de juego San Lorenzo ganó tres puntos vitales para su ánimo y su promedio.
Después fue un largo forcejeo de 93 minutos, donde Tigre quiso atacar pero no supo y no pudo y San Lorenzo intentó contraatacar, pero se enamoró tanto de la lucha que muchas veces se olvidó de cómo hacerlo.
San Lorenzo jugó «la final del mundo» como había declarado su técnico Leonardo Madelón y eso se notó en la actitud. Seguramente si hubiera jugado la final del mundo con tanta pobreza futbolística la hubiera perdido por goleada, pero para enfrentar a un Tigre con anemia ofensiva le alcanzó para llevarse tres puntos que no lo sacaron de la zona de Promoción, pero lo arrimaron a la salida y además alejó a 9 puntos a un Tigre que se le venía acercando peligrosamente y lo quería hacer caer en zona de descenso directo.
Por el otro lado, Tigre perdió dos oportunidades de oro. La primera era acercarse a tres puntos de su rival de ayer y la segunda alcanzar a Godoy Cruz en la lucha por clasificar a la Copa Libertadores de América. Fue una derrota muy costosa para un equipo que está haciendo una gran campaña pero que arrastra un gran lastre y no puede salir de la zona de descenso directo.

