4 de noviembre 2011 - 00:00

San Luis: el chofer iba manejando con auriculares

El obispo de San Luis, monseñor Pedro Martínez,  estuvo ayer entre los compañeros del colegio de las víctimas de la tragedia, en el último adiós. Además, hubo cientos de vecinos, familiares y amigos.
El obispo de San Luis, monseñor Pedro Martínez, estuvo ayer entre los compañeros del colegio de las víctimas de la tragedia, en el último adiós. Además, hubo cientos de vecinos, familiares y amigos.
El chofer del ómnibus que llevaba más de 40 niñas de un colegio religioso y que fue atropellado por un tren, lo que provocó la muerte de 8 personas en la localidad de Zanjitas, en San Luis, iba escuchando música con auriculares y al ver la inminencia del peligro se arrojó del vehículo dejando al pasaje librado a su suerte.

Además, miles de habitantes de la ciudad de San Luis colmaron ayer la Catedral y sus inmediaciones, para dar su último adiós a cinco de las seis niñas fallecidas en el accidente.

Sobre el curso de la investigación, la jueza Mirtha Esley señaló que en las primeras evidencias reunidas acerca de lo sucedido en el cruce vial ubicado sobre la ruta provincial N° 3 existen varios testimonios que coinciden en señalar que el chofer del micro «iba escuchando música con auriculares» al momento de la tragedia.

Al ser consultada sobre si el ómnibus sufrió algún desperfecto mecánico que hizo que se detuviera sobre las vías, Esley indicó que esa cuestión «se está peritando en accidentología vial», pero aclaró que por los elementos con los que cuenta, «hubo, más que todo, impericia», ya que según tiene entendido «también este hombre iba con los auriculares escuchando música».

«Iba a una velocidad muy baja seguramente y el auto se le quedó. Iba golpeando hasta que se ahogó el motor, en vez de poner en primera directamente», explicó. Sin embargo, lo más llamativo y grave que tiene probado la jueza es que al parecer el chofer se arrojó del ómnibus cuando advirtió la presencia del tren, abandonando a las niñas y las docentes a su suerte.

Versiones

«El hombre iba distraído y se le quedó el colectivo. Hay versiones bastantes coincidentes en que esta persona habría bajado del transporte y dejado sus pasajeros adentro. Salvó su vida, no se expuso al peligro y abandonó el pasaje».

Esley agregó que «si hubiera venido la máquina más fuerte, el impacto hubiera sido de despedida, pero no de arrastre», y sostuvo que «el arrastre determinó que diera varios tumbos con los niños adentro», y de acuerdo con los relatos de varios testigos, los menores «no llevaban cinturones».

«Los niños fueron arrojados de un lado para el otro, incluso expulsados del habitáculo, con el resultado que ya conocemos. Rieles y pavimentos estaban a la misma altura o sea que no había problemas que pudiera afectarse el vehículo si hubiera ido a una marcha más rápida», indicó.

Además puntualizó que «el colectivo iba precedido de un vehículo en el que iban religiosos que también intentaron alertarle de la presencia de la locomotora». En cuanto a la situación procesal del chofer, la magistrada dijo que «al margen de la imputación penal, sería algo terrible, porque abandonar un pasaje es algo gravísimo. Hay una responsabilidad de garante respecto de quien se está transportando».

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