San Luis: policías rebeldes tomaron ayer la Jefatura

Edición Impresa

San Luis - En un clima de fuerte tensión, medio centenar de encapuchados -entre ellos unos 20 uniformados pasados a disponibilidad tras el acuartelamiento que protagonizaron la semana pasada- tomaron en la madrugada de ayer la Jefatura Central de Policía de San Luis, con consignas salariales y en rechazo a las sanciones recibidas.

El copamiento -que se mantenía anoche, mientras pendía una orden judicial de desalojo- derivó en la renuncia del jefe de la fuerza, Miguel Ángel Ubieta.

Los manifestantes reaccionaron al trascender la decisión del Gobierno del peronista crítico Claudio Poggi de exonerar a 51 efectivos involucrados en la embestida desplegada días atrás, que incluyó la toma de la Unidad Regional II de Villa Mercedes y una protesta en la capital, frente a la Jefatura. Las medidas fueron levantadas el sábado para habilitar un canal de diálogo con el Ejecutivo provincial.

Con premura, tras la dimisión de Ubieta -aceptada por Poggi- asumió la conducción el subjefe, Oscar Papagno, quien presentó la denuncia de rigor ante el Fiscal de Estado y el Juzgado Nº 2, a la espera de una orden de desalojo, que llegó.

Frente a la virulencia de la estocada, desde el Gobierno de Poggi denunciaron la existencia de un supuesto fogoneo por parte de un sector del kirchnerismo local.

"No tiene nada que ver con un reclamo salarial", afirmó el ministro de Seguridad, Martín Olivero, y apuntó al excomisario mayor y abogado Alejandro Miranda, a quien calificó de "acérrimo opositor y militante político", y cuyo yerno lidera la revuelta.

"Estuvo en todos los autoacuartelamientos que hubo -en referencia además a los de 2006 y 2009- y hasta hace dos meses fue funcionario de la Municipalidad de San Luis, gobernada por el Frente para la Victoria, opositora al Gobierno de la provincia", dijo.

Según Olivero, la sede policial "fue tomada por un grupo de unos cincuenta encapuchados", que "violentamente" entraron en el edificio, "armados y con actitud beligerante".

"Tomaron el Comando Radioeléctrico e impidieron la salida de la plana mayor", enfatizó, además de precisar que "algunos son policías cesanteados", que hay "infiltrados" y que impidieron la salida de patrulleros desde el estacionamiento. "No sólo ponen en vilo a la cúpula policial, sino a la sociedad en general", denunció, aunque desde el entorno de Poggi aseguraron que la prestación de la seguridad en la provincia estaba garantizada.

En medio de la difícil jornada, desembarcó en la ciudad el ministro de Defensa, Agustín Rossi, para visitar unidades militares.Fue recibido por el senador del FpV Daniel Pérsico y por el intendente Enrique Ponce. Pero ante la crisis, se canceló una audiencia con Poggi.

Dejá tu comentario