19 de octubre 2012 - 00:00

San Sebastián, la tierra de los ‘‘pintxos’’

Típica imagen de los bares donde españoles y turistas van “de tapas”, un ritual que suele darse antes del almuerzo o al atardecer., En la costa del golfo de Vizcaya, cerca de la frontera con Francia, San Sebastián es una ciudad muy atractiva para el turismo.
Típica imagen de los bares donde españoles y turistas van “de tapas”, un ritual que suele darse antes del almuerzo o al atardecer., En la costa del golfo de Vizcaya, cerca de la frontera con Francia, San Sebastián es una ciudad muy atractiva para el turismo.
Además de estar ubicada en una hermosa bahía, rodeada de cerros y miradores, con construcciones que datan de la Belle Époque, la ciudad española de San Sebastián, en el País Vasco, tiene otro gran motivo para enorgullecerse: su gastronomía, en especial por el muy bien ganado rótulo de ser considerada la capital mundial de los «pintxos», también conocidos como pinchos o tapas.

Se trata nada más y nada menos que de la atracción culinaria de San Sebastián; de aquello que van a buscar los turistas que frecuentan durante todo el año la parte vieja de la ciudad. La historia de los pinchos es bien conocida: surgió como una rebanada de pan con algo de comida encima que, para ser sujetada, era traspasada con un palillo, de donde le viene el nombre de pincho o «pintxo», en lengua euskera.

En rigor, las tapas son una costumbre culinaria extendida por todo España y es pasión de habitantes locales y turistas. El ritual de las tapas suele darse antes del mediodía o al atardecer. La fórmula completa es «pincho y caña», es decir, una tapa y un vaso de cerveza. De hecho, la costumbre de apoyar el bocadillo sobre el vaso es lo que ha derivado en el nombre de tapa.

La diversidad de los «pintxos» en San Sebastián es muy amplia, aunque abundan los de pescado, verduras y embutido. Cada bar tiene su especialidad: pastel de pescado, buñuelo de bacalao, rape, mejillón, lasaña de anchoa, foie con mango, jamón ibérico, berenjena rellena de espinacas, entre muchos otros. La ciudad vasca además alberga tres restoranes de los cinco que hay en España con tres estrellas Michelin: son los de los chefs Juan María Arzak, Martín Berasategui y Pedro Subijana.

Conexión

Claro que un tour gastronómico lleva siempre a conectar con geografía y la historia de esta ciudad que tiene algo menos de 200 mil habitantes. El Ayuntamiento está situado en uno de los extremos de la Bahía de La Concha, desde donde se contemplan los montes Igeldo, Urgull, Ulia y la isla de Santa Clara.

Los habitantes de San Sebastián cuentan con tres playas urbanas, La Concha, Zurriola y Ondarreta. Los edificios antiguos conviven con modernas propuestas arquitectónicas como las esculturas «El peine del viento», de Eduardo Chillida, situado al final de la bahía, y el centro Kursaal, diseñado por Rafael Moneo, sede del festival de cine.

Para entender a San Sebastián más allá de las historias de tapas y bares vale señalar que fue la elegida, desde hace décadas, por la aristocracia europea para pasar sus vacaciones. Así es como datan de la Belle Époque edificios como el Teatro Victoria Eugenia, el Hotel María Cristina, el Ayuntamiento o la Catedral del Buen Pastor.

La ciudad también sabe cobijar al jet set. Por caso, en el Hotel María Cristina, que acaba de ser remodelado con motivo de su centenario, han dormido durante el Festival de Cine de San Sebastián -que cumple este año su 60a edición- estrellas de cine como Bette Davis, Elizabeth Taylor, Sophia Loren y Harrison Ford.