Nick Kyrgios nunca estuvo entre los grandes nombres del tenis, pero durante años fue uno de los jugadores que más atención generó cada vez que entraba a una cancha. Su talento, una forma de jugar poco convencional y un carácter explosivo hicieron que muchos de sus partidos tuvieran algo más en juego que el resultado.
Multas y escándalos insólitos en el tenis: todas las polémicas de Nick Kyrgios
El polémico deportista no dejó de sumar dramas en su carrera y el último episodio es capaz de alejarlo definitivamente del tenis.
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El tenista australiano podría ponerle fin a su carrera tras protagonizar un nuevo escándalo.
Llegó al puesto 13 del mundo, ganó siete títulos y disputó la final de Wimbledon 2022, aunque buena parte de su fama también quedó ligada a lo que ocurría alrededor. Discusiones con jueces de silla, raquetas destrozadas, insultos y multas acompañaron gran parte de su carrera antes del último episodio: un doping positivo por cocaína.
Gritos, destrozos y sanciones millonarias: las polémicas del tenista australiano
En Montreal 2015, un micrófono de cancha captó a Kyrgios haciendo un comentario sobre la vida privada de Stan Wawrinka y su entonces pareja, Donna Vekic. La sanción inicial fue de u$s10.000. Días más tarde recibió otros u$s25.000 y 28 días de suspensión, aunque ambos castigos quedaron condicionados a su comportamiento durante los meses siguientes.
Un año después, ante Mischa Zverev en Shanghái, sacó de abajo, dejó pasar devoluciones y llegó a caminar hacia su silla antes de que terminara un punto. También se cruzó con un espectador, en un combo completo de rebeldía que no pasaría inadvertido. Su actitud le costó u$s16.500 y luego otros u$s25.000, además de ocho semanas fuera del circuito.
La relación con Rafael Nadal también tuvo su propio capítulo. En Wimbledon 2019, el australiano le pegó una pelota directamente al cuerpo y después admitió haber apuntado hacia el español. Cuando le preguntaron si pensaba disculparse, respondió que su rival tenía muchos Grand Slams, mucho dinero y podía aguantar un pelotazo en el pecho.
Ese año dejó otras dos imágenes difíciles de olvidar. En Roma discutió por los movimientos del público, pateó una botella y tiró una silla hacia la cancha durante el duelo con Casper Ruud, lo que terminó con su descalificación. Meses más tarde, en Cincinnati, se peleó varias veces con el juez de silla Fergus Murphy y rompió dos raquetas en un pasillo. Las ocho infracciones de aquella noche le costaron u$s113.000.
Wimbledon volvió a tenerlo como protagonista en 2022. Tras vencer a Paul Jubb, reconoció haber escupido hacia un espectador que lo estaba insultando y tuvo que pagar u$s10.000. En tercera ronda sumó otros u$s4.000 por una obscenidad durante el cruce con Stefanos Tsitsipas. Ya en la final contra Novak Djokovic, se quejó ante el juez de silla por una mujer del público y dijo que parecía haber tomado “unas 700 copas”.
La temporada todavía guardaba otro destrozo. En el US Open recibió u$s7.500 por escupir e insultar durante el encuentro con Benjamin Bonzi. Después de quedar eliminado por Karen Khachanov en cuartos de final, descargó la bronca contra dos raquetas y recibió otros u$s14.000 de multa.
Doping positivo y suspensión: el último escándalo de Kyrgios
El último problema comenzó en Mallorca. Kyrgios entregó una muestra el 22 de junio de 2026 y el análisis detectó benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína. El resultado fue confirmado el 17 de julio y derivó en una suspensión provisional que empezó a regir semanas más tarde.
Desde el 4 de agosto no puede competir, entrenar ni asistir a eventos oficiales mientras siga vigente la medida. Todavía no se definió cuánto tiempo permanecerá fuera del circuito y el australiano no presentó una apelación contra la decisión.
Meses antes había sido especialmente duro con Jannik Sinner e Iga Swiatek por sus casos de doping. Incluso pidió dos años de suspensión para el italiano y aseguró que nunca intentaría doparse. Esas declaraciones volvieron a circular después de conocerse su propio control positivo.
Kyrgios asumió la responsabilidad y pidió disculpas a sus seguidores, su familia y sus patrocinadores. También habló de los problemas que arrastraba después de varias lesiones y de lo difícil que le estaba resultando aceptar la posibilidad de estar cerca del final de su carrera, aunque aclaró que nada de eso justificaba lo ocurrido.
La sanción definitiva todavía está pendiente. La cocaína está considerada una sustancia prohibida durante la competencia, aunque las penas pueden reducirse cuando se determina que el consumo ocurrió fuera de ese período. Hasta que se resuelva el caso, el australiano seguirá apartado del circuito.
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