18 de noviembre 2016 - 00:00

Santos, entre el reto de otro referendo y el deseo del atajo

El plan de paz del presidente colombiano con las FARC podría naufragar en otro plebiscito, pero no realizarlo daría más poder a sus detractores, consideró el experto Mauricio García Villegas. Se suma el desafío de lograr un cambio cultural para asegurar el fin del conflicto.

El jurista y politólogo colombiano Mauricio García Villegas consideró en diálogo con Ámbito Financiero que el nuevo acuerdo sellado entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aún puede chocar con la oposición radical de la derecha y

la carencia de un cambio cultural en favor de la pacificación del país.

"Hubo muchas razones políticas para que se llegara al triunfo del 'no' en octubre, particularmente del Centro Democrático y su líder, el expresidente Álvaro Uribe, quien siempre manifestó una oposición radical al proceso de paz", señaló el también columnista del diario El Espectador. "Se concretaron en la inconformidad con algunos puntos centrales del acuerdo, como la posibilidad de que los líderes guerrilleros sean elegidos para cargos públicos, la existencia de una jurisdicción especial que los juzgaría, la posibilidad de que el narcotráfico se trate en conexidad con el delito político", detalló.

García Villegas, de visita en Buenos Aires, donde brindó una serie de clases en la Escuela de Derecho de la Universidad Di Tella, agregó otro factor clave que volcó a la ciudadanía a rechazar cuatro años de trabajo entre los negociadores del Gobierno y las FARC: la presión de sectores ultraconservadores católicos. "Los voceros cristianos que estaban unidos con el entonces procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez, sembraron en la opinión pública la idea de que en los acuerdos se promovía lo que llamaron la ideología de género. Según ellos se fomenta la educación homosexual de los niños. Es una cosa absurda que no tuvo nada que ver con el plebiscito y que caló mucho en la opinión pública".

Según Ordóñez, en el capítulo sobre derechos de género del pacto se defendía la idea de que "el hombre no nace sexuado sino que se hace hombre o mujer", lo que implicaba un ataque a la moral de la familia.

Mientras el presidente Santos instó ayer desde EE.UU., donde se realizó estudios médicos, a Uribe a apoyar el nuevo pacto que contiene modificaciones en 56 de los 57 puntos acordados -a excepción de la participación política de los líderes guerrilleros-, García Villegas consideró que "muchas modificaciones o algunas no serán aceptadas por el Centro Democrático, con lo cual habrá que esperar qué hace el Gobierno para refrendarlos". "Siempre he sido de la opinión de que debería haber un segundo referendo. Sé que es arriesgado pero es la única manera de que la oposición doble un poco la cabeza y acepte los resultados. Me temo que si se busca un procedimiento más expedito, la oposición nunca va a quedar contenta y siempre tendrá un argumento para decir que Santos perdió un procedimiento y se inventó otro más sencillo para poder ganarlo".

No obstante el nuevo pacto llegue a implementarse, el politólogo opinó que "nada funcionará si no hay una pacificación de los espíritus". "Debería haber un acuerdo con una mayoría sustancial. La paz no se construye con un acto jurídico, debe ser algo cultural y un fenómeno que se manifieste en el comportamiento de la gente".

"La falta de disposición para acordar entre los colombianos es particularmente dura. Tengo mis dudas sobre si Uribe prefiere o no una situación de guerra como la que existía, pero estoy seguro de que muchos que lo acompañan no están de acuerdo con eso", indicó. "Una esperanza es que la pacificación de los espíritus se logre en el próximo Gobierno. Quizás un Gobierno más capaz de conversar con él, pero todo esto es especulación. Es un momento de incertidumbre muy grande", concluyó.

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