19 de octubre 2011 - 00:00

Sanz: “Alfonsín no es el radicalismo”

Ernesto Sanz
Ernesto Sanz
La nueva interna que se desató en el radicalismo tras los errores en la campaña de Ricardo Alfonsín y el magro resultado en las primarias de agosto que ponen ya en riesgo el matenimiento de la estructura partidaria no pudo, finalmente, esperar al 24 de octubre y estalló antes de lo esperado.

El temor a que la supervivencia del radicalismo esté en peligro, una idea que ronda por la cabeza de buena parte de la mesa de conducción de la UCR, precipita definiciones. La más dura, hasta ahora, es la del mendocino Ernesto Sanz. Es el presidente del partido, pero con poco o nula relación por estos días con Alfonsín.

Después del resultado de agosto fue el primero en insistir en la necesidad de cuidar las listas de diputados y senadores, por encima de la presidencial, a la que consideró desde ese momento fuera de carrera.

Los spots televisivos de Alfonsín no ayudaron en nada. Además de estar mal calculado el número de senadores e intendentes, la idea de dejar pegadas a todas las listas con un liderazgo cuestionado sólo acumuló protestas.

Ayer, Sanz terminó de marcar esa cancha: «El radicalismo no es Alfonsín ni Alfonsín es todo el radicalismo», dijo.

Totalmente metido en la campaña mendocina, la más rebelde a la candidatura presidencial de Alfonsín dentro de todos los radicalismos del país, Sanz emitió un claro mensaje para reforzar esa idea inicial de privilegiar los bloques parlamentarios.

Dijo, entonces, lo que pocos se animaron: Alfonsín nunca pareció oponerse con determinación absoluta al Gobierno de Cristina de Kirchner, no porque deja de cuestionar las formas (que sí lo hizo), sino porque nunca pudo disimular el hecho de estar de acuerdo con muchas de las medidas tomadas por la Presidente. Aunque se rechace el camino tomado, la estatización de Aerolíneas Argentinas y de las AFJP siempre estuvieron en esa lista de temas que tanto complicaron la identidad radical.

Sanz, que tampoco le perdona a Alfonsín el hecho de haberse abierto de la delegación radical que visitó el velatorio de Néstor Kirchner y que no fue recibida por Cristina de Kirchner. Por el contrario, el hijo del expresidente tuvo un instante a solas y un fraterno abrazo con la Presidente, como no tuvo ningún otro radical.

«El radicalismo no es Alfonsín ni Alfonsín es todo el radicalismo. El radicalismo parlamentario se expresa en legisladores que durante todos estos años hemos tenido una actitud de equilibrio y un fuerte control al Gobierno, lo que indica que si nos toca ser oposición vamos a serlo», dijo Sanz en una frase completa que refleja la explosión interna que vive el radicalismo.

La insistencia incluyó su tesis original: «Tengo la impresión de que el radicalismo tendrá que asumir la oposición con mucha más dureza, porque, de conseguir un resultado holgado, el oficialismo va a profundizar los excesos».

«Para todos los opositores hubo una campaña antes del 14 de agosto y otra después; estamos tratando de captar el voto del 50% de la gente que no votó a Cristina, pero la dispersión sigue existiendo, no creo que cambie mucho el panorama del 14», dijo el senador. «Nadie puede tener dudas sobre qué va a hacer un legislador radical en una banca. Nadie puede tener lugar a dudas de que pueda pasar ni al oficialismo ni a ninguna parte. Va seguir en el lugar que defendió siempre».

Dejá tu comentario