17 de julio 2015 - 00:00

Sanz, más duro con el PRO, se juega por Lousteau en Capital

Ernesto Sanz y Martín Lousteau
Ernesto Sanz y Martín Lousteau
La campaña presidencial del radicalismo se traslada a la costa atlántica. Desde hoy, Ernesto Sanz cumplirá con el imprescindible rito de caminar por Mar del Plata, escala lógica para el tramo central de toda campaña. De allí partirá a Tandil y luego a Olavarría.

Habrá, en medio del fin de semana, un regreso de Sanz a Mendoza para después, el domingo por la tarde, dar la señal más contundente sobre el tono que tiene la campaña presidencial de Cambiemos: se trasladará a la Capital Federal para instalarse en el búnker de Martín Lousteau.

La puja porteña entre los integrantes de ECO y el macrismo, por un lado, y las PASO presidencial Macri-Sanz-Carrió pasó a ser un juego casi incompatible cuando la elección para el jefe de Gobierno pasó al balotaje.

En medio de esa puesta, Sanz y Carrió decidieron alejarse de la escena de campaña porteña, mientras continuaban con la presidencial por el interior. Macri hizo lo contrario y bajó a reforzar la campaña de Horacio Rodríguez Larreta, toda una demora en el plan inicial, habida cuenta las necesidades que tiene que cubrir el PRO en territorio bonaerense.

Sanz, ahora, dará una señal a la capital apoyando a Lousteau el domingo, asumiendo triunfos y fracasos de su candidato.

Luego seguirá la campaña para las PASO de Cambiemos por todo el país. Lousteau allí ya no juega como candidato, aunque será figura después de haber logrado instalarse en la política porteña. Desde ese lugar ya anunció que votará en la presidencial por Sanz, Carrió o Margarita Stolbizer, pero no Macri.

Sanz lanzó ayer su discurso en contra del trabajo en negro: "La Argentina no será un país justo y moderno mientras muchos de sus trabajadores sigan condenados a trabajar en negro".

Su propuesta sobre ese tema pasó a llamarse "Juntos en Blanco" y allí explica: "El empleo informal es socialmente inaceptable porque significa ausencia de derechos, salarios de miseria, condiciones de trabajo abusivas e impropias de una sociedad digna, además de económicamente dañino",

Los radicales, mientras tanto se dedican a debatir sobre la campaña, ajustarla y prepararse para el día después de las PASO del 9 de agosto.

Ayer hubo peña del Grupo Progreso, el restorán Lalín donde se reúnen los radicales desde bastante antes de 1983. "Tenemos que hacer este trabajo de militancia para que la UCR pueda ocupar la mayor cantidad de espacios posibles", pidió ayer Alfonsín para reforzar la campaña.

Alfonsín, ratificó así su respaldo a Sanz, una relación que en los últimos tiempos no pasó por sus mejores momentos, sobre todo durante y después de la Convención Nacional de Gualeguaychú.

Junto con él estuvieron Héctor Lebensohn, el exministro de Salud de la Nación Héctor Lombardo; el bonaerense Carlos Pérez Gresia, el exfuncionario José Salmeron, el exsecretario de Minería Eduardo Barrera; Félix Loñ; el expresidente de la UIA Israel Mahler; el exsecretario de Estado Jorge Calcagno y los dirigentes Dolores Cabral, María Teresa Flores y Jorge Young.