- ámbito
- Edición Impresa
Sapag maquilla gabinete y reconoce crisis económica
Jorge Sapag
Con estos retoques, Sapag se apresta a enfrentar los próximos dos años y medio de mandato en medio de una crisis económico-financiera que le arroja un déficit de 400 millones de pesos, de acuerdo con cifras oficiales, pero que fuentes de la oposición elevan al doble. En ese cuadro, aún se encuentra en debate en la Legislatura el presupuesto de gastos y recursos del corriente ejercicio mientras desde la administración aumentan las quejas por la parálisis que esto produce en la gestión del día a día.
Pese a haber ganado las últimas tres elecciones -dos generales y una interna- el Gobierno provincial es blanco de críticas por parte del peronismo kirchnerista -pese a que es un aliado de Cristina y Néstor Kirchner- y del radicalismo quiroguista que se identifica con Julio Cobos. Un atraso más que considerable en los pagos a proveedores y contratistas contribuyen al agudizamiento de una recesión que se originó en la virtual parálisis de la actividad petrolera y amenaza con provocar nuevos conflictos sociales, sumados a una catarata de juicios al Estado y quebrantos empresarios y monotributistas.
Por si fuera poco, los insaciables gremios estatales han salido a pedir nuevos aumentos salariales, alentados por una política oficial de evitar enfrentamientos y mantener la paz social que resienten las partidas presupuestarias destinadas a obras y servicios.
Un ejemplo de ello es la amenaza del Colegio Médico de cortar la atención a los afiliados del Instituto de Seguridad Social de Neuquén (ISSN) por falta de pagos a sus profesionales adherentes aunque desde la obra social del Estado se quejan en sordina porque los fondos no les llegan desde el Ministerio de Economía y Hacienda, donde fue confirmada la contadora Esther Ruiz. Precisamente este cargo es considerado vital porque se espera una ingeniería financiera que hasta el presente estuvo ausente para sobrepasar la crisis.
Sin embargo, el gobernador confía en que su buena relación con Cristina de Kirchner puede ayudarlo a superar estas dificultades, aunque hasta el momento en fuentes cercanas a Economía existen quejas porque desde el Gobierno nacional no se han enviado dos partidas correspondientes al Plan de Asistencia Financiera (PAF).
También Sapag, quien ha hecho todos los deberes pedidos por el Gobierno central, confía en que serán atendidos sus reclamos por un mayor valor del petróleo y gas en boca de pozo pese al escepticismo en las grandes productoras de crudo y fluido.
Otro punto de conflicto con Nación son los envíos por los programas de viviendas donde acaba de renunciar el subsecretario del área, Herminio César Balda -un histórico del MPN con peso político propio- enfrentado con la ministra Ruiz. Desde ahora a 2011 existe un programa de construcción de 3.800 viviendas que se traducen en casi 600 millones de pesos, constituyendo después de la construcción de la represa de Chihuidos por 1.300 millones de dólares, la administración de la caja más importante de lo que resta de la actual gestión de Sapag, quien acaba de acordar con su adversario interno y antecesor, Jorge Sobisch, una postergación de las elecciones internas del partido del Gobierno. El mandatario decidió priorizar la gobernabilidad por encima de otras consideraciones políticas, incluida la definición de su propia reelección.


Dejá tu comentario