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Sarney no afecta al presidente
Serra, gobernador del estado de San Pablo, el más importante del país, aún no formalizó su candidatura, pero se consolida su posición de favorito registrada en otras encuestas desde hace más de un año.
Dilma Rousseff, ministra de la Casa Civil y precandidata respaldada por Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), aparece segunda con el 16%, mostrando un estancamiento respecto de sondeos anteriores.
Mientras la posible candidata del PT aparece estancada en las preferencias electorales, la encuesta mostró la suba de dos postulantes de izquierda, posibles adversarias de la candidata de Lula. Una ex afiliada al PT, Heloísa Helena, del Partido Socialismo y Libertad (PSoL), obtuvo el 12%, un crecimiento de 2%. Al mismo tiempo, la senadora Marina Silva, del PT, pero que evalúa dejar esa agrupación y postularse a la presidencia por el Partido Verde, obtuvo el 3% de los votos (ver aparte).
Si bien el sondeo demostró que el electorado no recrimina a Lula por el escándalo de los «asuntos secretos» y la designación de familiares en altos cargos públicos (documentos aprobados sin dar a conocer al país ) en el Congreso, fue muy claro en cuanto al reproche generalizado contra su aliado electoral y presidente de la Cámara alta, José Sarney.
El 74% de los brasileños es partidario de que Sarney renuncie al cargo provisional o, definitivamente, por las acusaciones de corrupción formuladas contra él.
Un 38% de los encuestados dijo que Sarney, que fue presidente de Brasil entre 1985 y 1990, debería renunciar definitivamente, un 36% que debería separarse temporalmente mientras el Congreso lo investiga y solamente un 14% defendió su permanencia. De acuerdo con el sondeo de la firma Datafolha, del diario Folha de S. Paulo, que escuchó a 4.100 electores de 171 municipios entre los días 11 y 13 de agosto, el 66% de los brasileños considera que Sarney es responsable de las acusaciones que se le imputan y sólo un 10% lo considera inocente.
Agencias DPA y ANSA


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