10 de abril 2017 - 22:59

Schiaretti busca reconstruir su resquebrajada sociedad con Macri

Luego de vivir la semana pasada los peores días de su segunda gestión por la difusión de las penosas cifras de pobreza en el Gran Córdoba y en medio también de la incertidumbre por el desborde de una planta de residuos industriales que alcanzó la estación de agua potabilizadora de la capital provincial, y que estuvo a punto de ser una catástrofe ecológica, el gobernador Juan Schiaretti jugó en las últimas horas una carta política con la Casa Rosada para reconstruir la resquebrajada sociedad que supo darle al macrismo uno de los mayores triunfos electorales en el interior.

Dijo que la cantidad de pobres que marcó el Indec en el Gran Córdoba (40,5 % de pobres y 10,8% de indigentes) era responsabilidad "directa" de la política económica del Gobierno nacional. Y se quejó también de que el ministro de Finanzas, Nicolás Dujovne, no le haya avisado que se iba a acelerar la devolución del IVA a los exportadores, con lo cual la recaudación de Córdoba tuvo un recorte de 400 millones de pesos en el primer trimestre del año.

En el entorno de José Manuel de la Sota se frotaban las manos, ya que el exgobernador nunca estuvo de acuerdo con que Schiaretti fuera un aliado estratégico de Macri a nivel nacional.

El viernes pasado, el gobernador estuvo en la Casa Rosada, donde se reunió con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y con Dujovne para limar asperezas políticas y firmó un convenio que oxigena la gestión: Córdoba se ahorrará 700 millones de pesos este año, por la refinanciación de la deuda que ese distrito mantiene con Nación y por la devolución de recursos de Afip.

Dicen que fue precisamente Peña el macrista más molesto por los dichos de Schiaretti sobre la cuestión de la pobreza. Habló con dos dirigentes cordobeses para interiorizarse de las declaraciones del gobernador, pero no hubo respuesta oficial desde la Casa Rosada. El propio presidente Macri habría dado la orden de no alimentar la polémica.

El gobernador creyó ver una operación política de algún sector del macrismo para que el Indec difundiera que el Gran Córdoba es el conglomerado urbano con más cantidad de pobres e indigentes en el país.

Esa cifra se difundió luego de que Schiaretti estrenara su discurso de campaña en un acto del PJ de la ciudad de Córdoba: "El Gobierno de Córdoba es el más progresista del país, porque es el que más fondos destina a los pobres", se ufanó.

Una semana después, el Indec mostró números que le dieron un duro golpe a esa definición política. Schiaretti difícilmente pueda volver a repetir esa frase, y menos en la próxima campaña electoral.

En la reunión, Peña le habría reprochado aquella frase, pero Schiaretti se quejó de que hayan difundido el informe del Indec, sin avisarle.

La charla, dicen, se cerró en "muy buenos" términos y con la firma del mencionado convenio que desde hace un mes vienen suscribiendo, en rigor, 17 distritos por un total de 11.000 millones de pesos.

Opositor en las urnas

La buena relación institucional que Schiaretti tiene con el macrismo sigue generando ruido en Cambiemos provincial y en el delasotismo.

Los socios radicales de Macri en Córdoba creen que la Nación le da más a Schiaretti de que lo que el gobernador le brinda a la gestión macrista.

No es la visión que tienen los funcionarios nacionales. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, es quien más defiende la alianza táctica con el gobernador de Córdoba.

Schiaretti es el peronista que gobierna la provincia más grande del país. Por lo tanto, su apoyo (aunque con algunas críticas en los últimos tiempos) le sirve al titular de la cartera política nacional para manejarse con el resto de los mandatarios peronistas, que escuchan mucho al cordobés.

Schiaretti ya mostró ese plan. Disparó críticas en contra de la Casa Rosada, pero a los pocos días acudió presuroso a recomponer la relación y obtener beneficios financieros para su gestión.

Con un excesivo bajo perfil (hace más de un año que no hace declaraciones públicas), De la Sota observó siempre con desconfianza la cercanía de Schiaretti con el macrismo.

El exgobernador viaja mucho al exterior y no habla en público, para no contradecir la estrategia de Schiaretti. En reuniones privadas, De la Sota no duda en cuestionar a la gestión macrista. Dice que varios de los principales ministros nacionales son buenos empresarios, pero unos "inútiles" para la gestión.

Por ahora, Schiaretti y De la Sota han podido manejar estas diferencias. Aunque hasta los propios peronistas ponen algunos interrogantes sobre cómo actuará cada uno en la campaña que se avecina.

Si bien no está oficializado, en el PJ provincial descuentan que De la Sota será el primer candidato a diputado nacional, secundado por Alejandra Vigo, influyente funcionaria provincial y esposa de Schiaretti.

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