4 de febrero 2009 - 00:00

Schiaretti y Binner buscan evitar paro

Juan Schiaretti
Juan Schiaretti
Como tábano, los gobernadores de Santa Fe y de Córdoba comenzaron a desplegar ayer un plan de doble mensaje sobre el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, de gira en México junto a los mandatarios. Por un lado, y con posturas bien diferenciadas, Juan Schiaretti y Hermes Binner se desvelan en la necesidad de evitar el colapso de la actividad económica en sus provincias. Por el otro, y en lo inmediato, intentan frenar un nuevo paro del campo, sugiriendo a Cristina de Kirchner la conveniencia de cancelar por tres meses o bajar las retenciones sólo para las zonas más afectadas por la sequía. Los impulsa, de hecho, el temor a que una nueva escalada de protestas desgaste aún más el escenario fiscal local y, por ende, las perspectivas electorales de uno y otro en sus distritos.
En México
En concreto, Schiaretti y Binner desembarcaron ayer en Culiacán, Sinaloa, uno de los estados mexicanos más productivos en materia agropecuaria, y también uno de los más comprometidos en cuestiones de narcotráfico, para presentar junto al funcionario nacional el pabellón argentino de una megamuestra del sector. Allí, en el marco propicio que ofrece la Expo Agrícola, los gobernadores no sólo acompañarán a las delegaciones provinciales durante cuatro días sino que harán un seguimiento casi personal sobre Cheppi.
Motivos de preocupación no faltan. Las fábricas de maquinaria agrícola de estas dos provincias sufren una drástica retracción de ventas, que amenaza el empleo en los pueblos de la región, a partir de la profundización de la crisis del campo por los efectos de la sequía y del contexto de debacle financiera internacional.
Ayer, el ministro de Gobierno cordobés, Carlos Caserio, confirmó que tanto Schiaretti como Binner aprovecharán el viaje para hablar «más a fondo» sobre los reclamos que ambas provincias plantean a sobre las retenciones a las exportaciones del agro.
«Nunca estuvimos a favor de las retenciones que pongan en riesgo la utilidad del campo; siempre dijimos que las retenciones pueden ser un mecanismo que puede servir en tanto y en cuanto no afecte la actividad productiva», señaló Caserio en declaraciones a Cadena 3.
El pedido de postergación de las retenciones a las exportaciones agrícolas -trigo el 23%, maíz el 20%, girasol un 32% y soja un 35%- comienza a perfilarse como el mensaje que unifica a gobernadores y productores del campo.
Córdoba y Santa Fe producen un 60% de la soja argentina, cuya siembra cayó en la campaña 2008/2009 y se estima que en total podrían ser cosechadas entre 35 y 42 millones de toneladas.
Estos datos justifican los argumentos de Binner y de Schiaretti. El primero, de tibio vínculo con el Gobierno nacional, propuso un plan de cinco puntos para superar la crisis y que tienen que ver con la recomposición de ingresos del sector agropecuario. El segundo, de dificultosa relación con la Casa Rosada, si bien no hizo público su pedido para que se eliminen las retenciones, dejó entrever que es necesario una rebaja para favorecer la actividad económica en un contexto desfavorable como el actual.
El santafesino, por su parte, dio antes de partir hacia México una señal contundente al campo de su provincia: afirmó que «no es tiempo» para aumentar impuestos, y dio por tierra -al menos durante el primer trimestre de este año- con el incremento de los impuestos Inmobiliario y la Patente Automotor, una iniciativa que había generado un amplio rechazo de los sectores productivos provinciales.

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