25 de octubre 2011 - 00:00

Schoklender saca un libro y nombra nuevo abogado

Hebe de Bonafini
Hebe de Bonafini
Sergio Schoklender volcará la historia de sus 15 años junto a Hebe de Bonafini en un libro de próxima aparición. El exapoderado de Madres de Plaza de Mayo le dijo a este diario que en noviembre entregará el manuscrito a una editorial para su inminente publicación. En el libro prometió referirse a Bonafini, Néstor y Cristina Kirchner, y hasta Hugo Chávez y Fidel Castro. También dijo que aludirá al entramado de empresas por las que lo investiga el juez federal Norberto Oyarbide, y acerca del accionar del propio magistrado.

El mayor de los Schoklender nombró por su lado a un codefensor para asistirlo en la tarea que encaró por su cuenta luego de separarse de sus anteriores letrados. Se trata de Eduardo Karlen Guevara, el abogado que lo representó hace treinta años en la causa por la que fue sentenciado a prisión perpetua junto a su hermano Pablo, por el asesinato de sus padres.

El expediente, en tanto, se mantendrá al menos hasta mañana bajo secreto de sumario por orden del magistrado. Schoklender tuvo un revés judicial al conocerse ayer que la Cámara Federal no trató un pedido de apelación que presentó sobre un peritaje caligráfico ordenado por el juez.

El libro de próxima aparición, dijo Schoklender, será su forma de exponer públicamente aquello que no puede ante el magistrado por no haber sido citado todavía a declaración indagatoria, tal como reclamó en varias ocasiones. «En estos 15 años estuve en la primera fila de muchas reuniones y negociaciones que ahora voy a dar a conocer con lujo de detalles», advirtió el exapoderado.

Aseguró que el manuscrito ya tiene editor y sumará a su historia personal con las Madres «datos que fueron recopilados por la causa judicial en estos meses» desde que estalló el escándalo, en junio pasado. «Voy a contar todo lo que sé sobre Hebe, Néstor (Kirchner), Cristina, Chávez y Fidel. También, sobre Aníbal Fernández (jefe de Gabinete) y funcionarios como (José) López, (Luis) Bontempo y (Abel) Fatala», estos tres últimos del Ministerio de Planificación, agregó.

El exapoderado aclaró que todavía está en el proceso de cierre del texto: «Lo estoy haciendo con ayuda de un periodista y recibiendo aportes de muchísimas personas que creen que es hora de un cambio profundo y de una desratización en algunas áreas del Gobierno. Aportaron varios funcionarios y exfuncionarios que por obvias razones no pueden hablar, pero yo sí puedo hacerlo», indicó en tono misterioso.

Prometió dedicarse en extenso a su conflictiva relación con Oyarbide. Desde que arrancó la causa, Schoklender intentó sin éxito entrevistarse con el magistrado y forzar su indagatoria, a lo que el juez se negó hasta ahora. También le recriminó al funcionario judicial haber mantenido hasta ahora vigente el secreto de sumario casi de manera inalterada desde el arranque.

«Conseguí muchísimo material sobre el juez, que voy a volcar en el libro. Oyarbide ya estuvo una vez en problemas, pero el tema no continuó. A mí no me compra nadie», dijo en lo que pareció una alusión al escándalo en que se vio involucrado el juez por su presencia en un prostíbulo, en la década del 90, y que lo tuvo al borde de la destitución.

En su advertencia de que se referirá a todos los involucrados en la causa hizo una salvedad: su familia. Dijo que no aludirá a su exmujer, Viviana Sala, sospechada por su presunta participación en empresas investigadas, y respecto de su hermano Pablo aseguró que sólo afirmará, según su conocimiento, «que cumplió a rajatabla con órdenes precisas de Hebe y de los funcionarios» que monitoreaban el avance de la Misión Sueños Compartidos, el proyecto de la fundación Madres de Plaza de Mayo para la edificación de viviendas sociales.

En tanto, confirmó haber nombrado como codefensor a Karlen Guevara, que para asumir en el expediente se instaló en la Capital Federal desde su residencia en Córdoba. Schoklender dijo que el letrado, a quien conoció durante lo que denomina como «la causa original» (en alusión a la que lo condenó por parricidio) «aportará nuevas pruebas» sobre el accionar de los funcionarios y, en particular, «gravísimas denuncias contra Oyarbide que derivarán en un pedido de juicio político ante el Consejo de la Magistratura».

Más allá de las advertencias, Schoklender sufrió un revés judicial. En una resolución firmada el miércoles pasado pero que se conoció ayer, la Cámara Federal evitó pronunciarse sobre una apelación que el exapoderado presentó contra un periy¿taje caligráfico ordenado por el juez. Se trata de un estudio que reveló la falsedad de las firmas atribuidas a Hebe de Bonafini en un contrato entre las Madres y Meldorek, la empresa de Schoklender.

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