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Schwarzenegger deja su cargo en California, pero no como un héroe
El actor Arnold Schwarzenegger se filmó retirándose de su despacho con un escudo y un habano, simbolizando el fin de su mandato como gobernador del estado de California.
El republicano deja a su sucesor, Jerry Brown, una difícil herencia. Un estado en emergencia financiera, con un déficit presupuestario de más de u$s 20.000 millones, el doble de lo que Schwarzenegger había heredado de su impopular predecesor, Gray Davis.
El político, de origen austríaco, había prometido todo a los votantes. Empezando por sanear las arcas californianas, relanzar la economía y crear puestos de trabajo. «Aquí está mi plan», exclamaba. «Analizaremos todo, miraremos en todos los libros de cuentas y después acabaremos con este alocado gasto sin dinero. Si quieren un cambio en este estado, síganme».
Y los votantes lo siguieron. «Pero hoy, muchas promesas sólo son un lejano eco», resumió recientemente el Mercury News, mientras que un columnista de Los Angeles Times lo calificó poco halagüeñamente de una «estrella de acción con pies de barro». Además los sondeos de opinión hablan por sí mismos: Schwarzenegger deja su cargo con una aprobación como gobernador tan alta como a principios de 2004, y tan mala como la del demócrata Davis. Éste había sido acusado de poner al borde de la ruina al estado más poblado del país, con casi 40 millones de habitantes. Y eso mismo es lo que hoy dicen muchos sobre Schwarzenegger.
Consuelo
Si hay un consuelo para su sucesor, Brown, es éste: es casi imposible que a California le vaya peor. El estado sufre un obsoleto sistema fiscal por el que se le escapa una buena suma de dinero y que Schwarzenegger había prometido cambiar. Además, la recesión afectó especialmente a California, donde hubo el mayor número de subastas forzosas tras la caída del mercado inmobiliario y donde la tasa de desempleo, con un 12%, es la más elevada del país.
Brown no fue Mister Universo ni Terminator, pero posee ambiciones misioneras, como él mismo afirma. La diferencia entre él y Schwarzenegger es asombrosa. El asceta Brown estudió budismo zen, ayudó a la Madre Teresa en Calcuta y es vegetariano. Fue un decidido opositor a la guerra de Vietnam y vive de forma modesta.
Agencia DPA


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