30 de noviembre 2011 - 00:00

Scioli sumó a un cacique, pero está en duda la cartera social

Alicia Kirchner
Alicia Kirchner
Otro intendente, reelecto el 23 de octubre, no asumirá el cargo para el que fue votado: Gustavo Arrieta, jefe comunal de Cañuelas, fue anunciado ayer como futuro ministro de Asuntos Agrarios, en reemplazo de Ariel Franetovich que asumirá como diputado provincial.

Es el segundo caso. Cristian Breitenstein, de Bahía Blanca, también dejará su cargo apenas jure en su municipio. El bahiense ocupará la cartera de Producción que hasta el 10 de diciembre estará a cargo del sciolista Martín Ferré, electo legislador.

El único casillero ministerial que queda incierto en el staff del gobernador es Desarrollo Social. Semanas atrás, trascendió que Scioli ubicaría en ese cargo a Eduardo Aparicio, funcionario que durante el mandato que termina estuvo al frente del programa Soluciones Ya.

En torno a Aparicio se tejió una sospecha: que Alicia Kirchner observó sus pergaminos para hacerse cargo de una cartera tan sensible. Sectores K objetaron, además, que el funcionario proviene de la UCR y fue, en su momento, colaborador de Fernando de la Rúa.

En La Plata, anoche, no daban precisiones sobre lo que decidirá Scioli para el área aunque trascendió, sin confirmación ni desmentida, que Ferré podría saltar de Producción a Desarrollo Social. Si eso ocurre, el ministro juraría como diputado y pediría licencia.

Es lo que harán -o pretenden hacer- Breitenstein y Arrieta: asumir en sus municipios pero licenciarse y dejar la administración local en manos de quienes los secundaron, como primer concejal, en las listas del FpV con la que triunfaron en octubre.

Al bahiense lo sucederá Gustavo Bevilacqua y Arrieta lo hará en Marisa Fassi, dirigente que es la jefa de Gabinete de Cañuelas, fue la primera candidata a concejal en octubre y, además, es la esposa del jefe comunal.

La oferta a Arrieta sirve para apaciguar un conflicto latente en el conurbano sur. En ese territorio, comprendido por la Tercera Sección electoral, el pelotón de intendentes de distritos «chicos» se levantó de la mesa de negociación en el armado de las listas.

La cooperativa de distritos grandes, que integran La Matanza, Lomas, Quilmes, Avellaneda, Berazategui, Varela y Almirante Brown negoció los principales lugares y cedió los más lejanos a ingresar al club de los chicos pero éstos, disconformes, decidieron no participar.

La jugada se reveló, con los meses, catastrófica: de nueve senadores provinciales en juego, el FpV se quedó con los nueve por lo que los sitios que en la negociación previa parecían simbólicos luego de la primera, y tras la general, se convirtieron en cargos electos.

La oferta de Scioli a Arrieta sirve, a priori, para pacificar ese frente crítico además de que le sirve al intendente para salir del distrito, un antiguo karma para los caciques del conurbano y, en general, de la provincia: despegar de sus territorios, a destinos atractivos, se vuelve una tarea compleja.

El capítulo Ferré-Aparicio parecía anoche definido aunque sin confirmaciones: al funcionario de Soluciones Ya se lo daba afuera de Desarrollo Social mientras que al ministro de Producción se lo mencionaba como el mejor rankeado para la oficina que ocupa Baldomero «Cacho» Álvarez.

El resto del equipo, en las primeras líneas, está definido con la continuidad de Alberto Pérez en jefatura de Gabinete, Oscar Cuartango en Trabajo, Alejandro Collia en Salud, Ricardo Casal en Justicia y Seguridad, la mudanza de Alejandro Arlía a Infraestructura, y el ascenso de Silvina Batackis en Economía.

También Silvina Gvirtz en Educación, Cristina Álvarez Rodríguez en Gobierno, Breitenstein en Producción y Arrieta en Asuntos Agrarios.

Para estas horas, además, se espera la asunción del nuevo jefe de la Policía Bonaerense: en lugar de Juan Carlos Paggi, se espera la designación como máxima autoridad uniformada de la fuerza, de Hugo Matzkin, actual número dos.

Dejá tu comentario