Las principales categorías muestran una marcada retracción desde octubre del año pasado. Al mismo tiempo crece la faena de hembras.
Al mundo. El camino ideal para que el negocio despegue es el incremento de las exportaciones porque el consumo interno está planchado.
Durante los primeros meses del año pasado el sector ganadero planteó un escenario de posible recuperación y una de las señales fue la menor faena de hembras, pero los vaivenes económicos junto al consumo interno que está planchado, exportaciones acotadas y precios contenidos en el mostrador generaron una marcada baja de las cotizaciones en el Mercado de Hacienda de Liniers lo que de cara a 2017 cambia rotundamente el panorama.
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En líneas generales la hacienda en pie en Liniers viene bajando desde octubre pasado y deja a los productores ganaderos con poco margen de rentabilidad en su negocio.
Al mismo tiempo las perspectivas no son demasiado alentadoras porque, según detallan desde la firma Agroideas, el año pasado con una inflación del 40%, los precios del ganado aumentaron menos del 10%, a su vez tampoco hubo incrementos en el precio en góndola debido a la debilidad de la demanda. Si a eso se suma la mayor oferta de pollos y cerdos este año la demanda local estará más que abastecida.
En este contexto continúa en aumento la faena de hembras, en enero representaron el 43% sobre el total y ya no se evidencia un proceso de retención.
Lo ideal, para revertir la situación, sería el incremento de las exportaciones en el corto y mediano plazo, lo que generaría un claro incentivo en la producción de novillos pero el momento todo continúa siendo incertidumbre y en esa línea se mueven los productores ganaderos.
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