12 de mayo 2017 - 00:00

Se agrava el Rusia-gate: tras su descabezamiento el FBI se une contra Trump

Andrew MacCabe prometió que la investigación sobre la interferencia de Moscú en las elecciones presidenciales del año pasado continuarán pese a la salida precipitada de su principal promotor.

NUEVO ROSTRO. “Trabajar con James Corney fue mi mayor privilegio profesional”, afirmó su sucesor Andrew MacCabe.
NUEVO ROSTRO. “Trabajar con James Corney fue mi mayor privilegio profesional”, afirmó su sucesor Andrew MacCabe.
Washington - Las contradicciones y desmentidas en torno al despido fulminante de quien fuera el Director del FBI, James Comey, estaban al orden del día en Estados Unidos. El primero en ser señalado fue el propio presidente Donald Trump, quien ayer afirmó que él había tomado la decisión de echarlo mucho antes del anuncio del martes, lo que choca con la versión oficial de la Casa Blanca, que afirmó que el Gobierno seguía recomendaciones del Departamento de Justicia. El segundo caso llegó desde el director interino del cuerpo, Andrew MacCabe, quien negó que su antecesor no fuera respetado por los demás agentes.

"Iba a despedir a Comey independientemente de la recomendación -dijo el presidente a la cadena NBC-. Iba a despedirlo, pero no hay un buen momento para hacerlo, por cierto". El martes, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, había asegurado que se había dado ese paso siguiendo el consejo del fiscal general, Jeff Sessions, y las indicaciones de un memorando elaborado por su "número dos", Rod Rosenstein.

Asimismo, Trump subrayó de nuevo que el FBI "era un descontrol" desde hace casi un año, y que Comey carecía del respaldo de sus compañeros.

Pero en una audiencia pública ante el Comité de Inteligencia del Senado, el director en funciones del Buró Federal de Investigación (FBI) desmintió esta afirmación de manera rotunda.

"El director Comey gozó de un amplio apoyo dentro del FBI y aún lo hace hasta el día de hoy", dijo antes de agregar que trabajar con él fue "el mayor privilegio" de su carrera profesional. "Puedo decirles con seguridad que la gran mayoría de los empleados del FBI disfrutaron de una conexión profunda y positiva con el director Comey", aseveró.

Asimismo, McCabe rechazó ante los congresistas las alegaciones de la Casa Blanca al calificar la investigación sobre la coordinación entre el equipo de Trump y Rusia como una "pequeña" pesquisa y consideró los hallazgos como "altamente significativos".

Trump es el primer presidente desde Richard Nixon en despedir al funcionario que encabezaba una investigación vinculada a la Casa Blanca. El republicano justificó su decisión por el mal manejo de Comey de la investigación contra la ex secretaria de Estado demócrata Hillary Clinton, su ex rival electoral, por el uso de un correo electrónico y un servidor privado para cuestiones públicas, pero los demócratas rechazaron esto como un pretexto del presidente.

Los demócratas insisten en que la decisión del magnate tiene que ver con que esas investigaciones estaban cada vez más cerca de comprometer su Presidencia, por lo que insistieron en que se nombre a un fiscal especial independiente para continuar con el caso.

McCabe aseguró a los congresistas que "hasta el momento" la investigación no ha sufrido interferencias por parte de la Casa Blanca, pero se comprometió a informar a los legisladores en caso de que así sea. Por otra parte, el director interino reiteró que "nada" detendrá los avances y que tampoco informará a la Casa Blanca sobre ellos.

Respecto a las informaciones respecto a que Comey había solicitado más recursos para la investigación sobre la injerencia rusa, McCabe aseguró que cree "firmemente en que la investigación" está "financiada adecuadamente" y no tiene constancia de que se solicitaran dichos fondos.

Por su parte, el presidente del Comité, Richard Burr, preguntó a McCabe si había oído alguna vez a Comey decir a Trump que él no era objeto de investigación, a lo que el director interino dijo no poder revelar dicha información.

En extractos adelantados de la entrevista con la NBC, que se emitía al cierre de esta edición, Trump comentó que Comey le dijo hasta en tres ocasiones, una en persona y dos por teléfono, que él no estaba bajo investigación en el marco de las pesquisas sobre la injerencia rusa en los comicios presidenciales del pasado noviembre.

El mandatario afirmó también que nunca intentó presionar a Comey para que abandonara la investigación del FBI sobre la campaña presidencial republicana, e insistió en que "quiere averiguar si hubo un problema en las elecciones que tenga que ver con Rusia". "Si Rusia hizo algo, quiero saber eso", indicó el multimillonario, antes de volver a insistir en que su campaña no se coordinó con Moscú.

"Además -agregó Trump-, los rusos no afectaron la votación", algo que, sin embargo, ya comprobaron las agencias de inteligencia del país en diversas ocasiones.

El Comité de Inteligencia del Senado, al igual que el FBI, está investigando la intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016, y sus presidentes anunciaron ayer que emitieron una citación para que el exasesor de Seguridad Nacional de Trump, Michael Flynn, entregue documentos relacionados con sus vínculos con Moscú.

Flynn renunció a su cargo en la Casa Blanca después de que se conocieran sus contactos ilegales con el embajador ruso en Estados Unidos y que recibió pagos de entidades respaldadas por Rusia que había ocultado al Gobierno.

Agencias EFE y AFP, y 

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