21 de marzo 2012 - 00:00

Se anota Garré en competencia caliente por senaduría porteña

Mauricio Macri, ayer, durante la inauguración de un tomógrafo para el porteño Hospital Fernández, en días en que no ha querido subirle el tono a la confrontación con el kirchnerismo.
Mauricio Macri, ayer, durante la inauguración de un tomógrafo para el porteño Hospital Fernández, en días en que no ha querido subirle el tono a la confrontación con el kirchnerismo.
Aseguran en el Frente Grande -el sello que acuñó Carlos Chacho Álvarez, ahora convertido en socio minoritario del Frente para la Victoria- que a fin del año pasado, Cristina de Kirchner le trasmitió a Nilda Garré que le gustaría verla en un papel más protagónico en la Capital Federal. Sin suerte, el kirchnerismo, para pelearle dos veces la silla que ganó Mauricio Macri, ya se acomoda para la pelea que viene.

Las intenciones de Garré parecieron quedar reflejadas en una carta que escribió y se conoció ayer, a propósito de la realización de un plenario del Frente Grande de la Capital Federal que conduce el politicólogo Hugo Cormick, quien se desempeñó como secretario administrativo de la funcionaria, cuando ésta ocupó la cartera de Defensa. Garré es titular de la Asamblea Nacional del partido que tiene como presidenta a Adriana Puiggrós.

«Ser parte del proyecto iniciado por el compañero Néstor Kirchner, y conducido hoy por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner nos llena de orgullo y compromiso. Orgullo de ser parte de un proceso por el que peleamos desde el inicio de nuestras vidas políticas y el compromiso de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que cada día los argentinos vivan en una mejor sociedad, más justa, más libre, más segura», comienza la carta de la ministra a los militantes.

Allí empieza a explicar que «ese compromiso se redobla en nuestro carácter de militantes de la Ciudad de Buenos Aires. Nunca como hoy y acá se puede ver con tal descarnadura el rostro de la derecha argentina. Su insensibilidad social, su política sistemática de destrucción de lo público, su desprecio por leyes e instituciones, sumados a su ineptitud de gestión están dejando a la Ciudad en un estado de absoluta precariedad, en medio de un país que crece, distribuye recursos, construye una nueva institucionalidad y ensancha los horizontes de la democracia y el conocimiento», alude con insistencia a Macri.

Más clara, la ministra asegura que «el Frente Grande, como parte del Movimiento Nacional y Popular va estar a la altura de su responsabilidad aportando a la construcción de una alternativa al Macrismo. Hay que ser capaces de convocar a los porteños a construir una nueva Ciudad como parte de la Nación Federal y no a sus espaldas».

Y termina con que «no se trata sólo de una disputa de administradores de calles y plazas, sino de una pelea por el sentido común de la Capital de todos los Argentinos.

Para algunos, no estaría tan claro el desembarco de Garré en la carrera porteña. Para otros, directamente no sería atinado.

Reclamos

Cuentan que hace diez días llegaron reclamos, y entre ellos una carta de Eduardo Sigal, extitular del FG y exfuncionario de Cancillería, reclamando la presencia de Garré.

Ese escrito da cuenta de encuentros de intercambio con funcionarios del Gobierno, pero aparentemente no se habría realizado ninguno con la ministra de Seguridad, después del cambio de autoridades en diciembre pasado.

«No he visto que ningún compañero del partido se haya incorporado a su equipo y seguramente será difícil convencer a otros ministros que integren a nuestros compañeros», señaló Sigal y reclamó una relación más fluida de la ministra con los militantes del Frente Grande. Sigal pidió una reunión a la brevedad con Garré, de quien consideró que tuvo algunos tropiezos como cuando ocurrió la tragedia ferroviaria de Once.

En cambio, para otros, como Alejandro Otero, extitular del FG Capital, «es muy temprano para hablar de candidaturas. Garré está abocada totalmente a la gestión, y no creo que la carta haya expresado esas intenciones».

Como sea, las tres sillas que se renuevan por la Capital Federal en el Senado no solamente están en la mira del kirchnerismo. El propio excandidato porteño Daniel Filmus tendrá que dejar ese lugar o bien competir por otro mandato. Federico Pinedo, del PRO, aspiraría del mismo modo a alcanzar ese escaño en el que también pensó Gabriela Michetti, pero sólo si no se muda de distrito y va como candidata bonaerense.

El exjefe de Gabinete Alberto Fernández es otro que sueña con ocupar una banca en la Cámara alta armando una porción de kirchnerismo crítico.

Así, el Frente para la Victoria y sus agrupaciones aliadas ya comienzan a pensar en otra disputa electoral contra el macrismo en el distrito que le ha sido más adverso al Gobierno en las urnas.

«En la Capital es evidente la existencia de razones profundas que explican este fenómeno a contramano de lo que ocurre en todo el resto del país. Lo que resultó claro para el 54% del electorado nacional no fue comprendido del mismo modo por el 63% del electorado distrital», admitió el propio Frente Grande sección porteña, cuando asumieron las nuevas autoridades partidarias.

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