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¿Se apura Wall Street en pronosticar un default?
Thomas Griesa
Por ejemplo, en un seminario de EMTA de la semana pasada la opinión mayoritaria incluyó el pensamiento sobre un rechazo a la apelación ante el plenario de la Cámara (en banc) así como de una eventual apelación ante la Corte Suprema. Asimismo, un informe de Citibank Nueva York también se refiere a la dificultad de la reversión de los fallos.
Opciones
Relacionado a este punto también se considera que de darse estos supuestos, la Argentina no cumplirá los fallos y buscará opciones alternativas de pago. Destacamos que esas fueron opiniones del sector privado, sin participaciones ni afirmaciones de funcionarios argentinos.
Es decir, existe en dicha plaza una impresión diferente de la existente en el mercado y la comunidad financiera local quizás, inclusive considerando el precio de los bonos. Por supuesto que el riesgo de tener fallos contrarios existe y por eso la Argentina ha recibido apoyos importantes como los que hemos mencionado en estas columnas. Incluso ha recibido defensas técnicas con argumentos novedosos y distintos de los del propio Gobierno y los tenedores de bonos performing, como fueron los escritos de Anne Krueger (quien directamente no quiere que existan holdouts en las reestructuraciones ya que ellos las dificultan y encarecen, demorando la normalización financiera de los países afectados por deudas insostenibles) y de Alfonso Prat Gay (para quien la quita no es del 70 por ciento como argumentan los demandantes, sino del 15 por ciento, considerando los pagos de los cupones atados al PBI, lo que hace más fuerte el argumento de la equidad de cara a un nuevo canje y por otro lado no existen las reservas necesarias como también alegan los demandantes, lo que hace financieramente más difícil el pago ya que si el fallo de Griesa queda firme habrá otras demandas por montos mayores).
Pero considero que no se puede descartar en absoluto que la Cámara de Apelaciones dicte un fallo no contrario al Gobierno, ya sea en virtud de la cláusula pari passu, de la validez del fideicomiso con Bank of New York o de una aplicación excesiva sobre los agentes de pago. Asimismo, tampoco se puede descartar la apelación «en banc» ni menos aún ante la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos (de hecho este tribunal tomó hace 20 años un caso contra la Argentina por el default de 1988). Quizá tenga un grado mayor de dificultad lograr un «fallo completo contra Griesa» (es decir, el «todo») como apunta el Gobierno. Para ello será fundamental el escrito que debe presentar el Gobierno el próximo 1 de febrero.
(*) Estudio Garrido


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