20 de julio 2009 - 00:00

Se asegura el mendocino Sanz jefatura de UCR

Promotor de la reunificación radical, jefe del bloque en el Senado, cercano a Julio Cobos y con un perfil opositor definido, el mendocino Ernesto Sanz recibió el apoyo de las principales facciones del partido para convertirse en el nuevo titular del Comité Nacional.
Sanz fue el cerebro de la reunificación radical en Mendoza, donde el cobismo y el radicalismo or- todoxo compartieron la lista legislativa que derrotó por más de 20 puntos al PJ de Celso Jaque. Aunque el sector de Cobos había sugerido el nombre de otro mendocino, Raúl Baglini, y del rionegrino Pablo Verani, en la reunión radical del miércoles pasado en el Comité Nacional se llegó a un consenso para que Sanz se convierta en diciembre en el sucesor de Gerardo Morales como máxima autoridad partidaria.
El nombre de Sanz fue rápidamente aceptado por el cobismo y también por el ala del partido que responde a Morales, quien había reclamado que el próximo titular de la UCR fuera un dirigente de neto perfil opositor que no hubiese militado en el radicalismo K, un sector del partido que apoyó la Concertación Plural creada por Néstor Kirchner en 2006 para lograr un caudal de votantes radicales que apoyara la fórmula Cristina de Kirchner-Cobos.
Sanz, que viene de hacer campaña junto a Cobos en Mendoza y logró su reelección en el Senado en fórmula con la cobista Laura Montero, ex ministra de Economía durante el paso del vicepresidente por la gobernación mendocina, logró rápidamente el aval del jefe de la Cámara alta.
Además, Cobos sugirió a Ricardo Alfonsín como nuevo jefe de la bancada radical en la Cámara de Diputados. El hijo del ex presidente es uno de los más férreos promotores de la candidatura presidencial 2011 del vice y acompañó a Cobos en su campaña mendocina. El ex gobernador de Mendoza sabe que así la simbología y liturgia radical se podrían volcar de su lado, en su carrera 2011 con Elisa Carrió, y que a la vez necesita un referente de peso en la provincia de Buenos Aires, más allá de su nexo permanente con el peronista Felipe Solá.
La confluencia entre el radicalismo que lo expulsó del partido y el cobismo puro es tal que a las reuniones de bloque ya se sumaron los legisladores electos que responden al vicepresidente, pero que asumirán sus bancas recién el 10 de diciembre. En esos cónclaves, donde se debate desde la agenda legislativa hasta la conveniencia o no de asistir a la mesa de diálogo convocada por el kirchnerismo, los diputados cobistas tienen voz, pero no voto.

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