21 de marzo 2017 - 00:00

Se cae la denuncia de una supuesta orden de espionaje de Obama

El mandatario, que nunca aportó pruebas, vuelve a quedar aislado y en medio de duras acusaciones. Le exigen que le pida disculpas a su antecesor.

Washington - El director del FBI, James Comey, apoyado por legisladores republicanos, se trabó ayer en una fuerte controversia con la Casa Blanca al desautorizar la denuncia del presidente, Donald Trum, sobre una supuesta orden de Barack Obama para espiarlo durante la última campaña presidencial.

En una largamente esperada audiencia pública en el Congreso de Estados Unidos, el presidente de la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el republicano Devin Nunes, quiso despejar en la apertura las dudas sobre las presuntas escuchas en el rascacielos neoyorquino del magnate. "No hubo ninguna pinchadura en la Torre Trump", zanjó.

Así lo corroboró más tarde Comey, quien, interrogado por los congresistas, afirmó "no tener información que apoye los tuits" con los que el mandatario acusó a su antecesor de intervenir sus comunicaciones.

"Ningún individuo en Estados Unidos puede ordenar la vigilancia electrónica de nadie. Eso tiene que pasar por un proceso de solicitud", explicó el director de la Policía Federal, quien agregó que el Departamento de Justicia tampoco tiene constancia de ninguna prueba que respalde las acusaciones de Trump.

El multimillonario había lanzado su acusación contra Obama el pasado 4 de marzo a través de Twitter y todavía no presentó ninguna prueba para sostenerla.

"¡Terrible! Acabo de enterarme de que Obama tenía mis líneas pinchadas en la Torre Trump antes de la victoria. No se encontró nada. ¡Esto es mccarthyismo!", dijo entonces Trump al aludir a la "caza de brujas" liderada por ese senador ultraderechista durante los años 50.

En relación con esa cuestión, el director de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), Michael Rogers, también presente en la audiencia, negó cualquier participación de la inteligencia británica en dichas escuchas, como sugirió la semana pasada el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.

Spicer citó durante una de sus conferencias de prensa la semana pasada una afirmación que había hecho un comentarista de la cadena Fox sobre las acusaciones de Trump de que Obama pinchó su teléfono en su torre de Nueva York en 2016.

"Tres fuentes de inteligencia informaron a Fox News que el presidente Obama se saltó la cadena de mando (para espiar a Trump). No usó la NSA, no usó la CIA... Usó el GCHQ (Centro de Comunicaciones del Gobierno británico, división de la inteligencia dedicada a las escuchas)", dijo Spicer al citar al comentarista Andrew Napolitano, desatando un conflicto diplomático con Londres, que negó vehementemente la versión.

La audiencia fue convocada para tratar la naturaleza de los vínculos entre el equipo de campaña de Trump y el Gobierno ruso para determinar si hubo "alguna coordinación" entre los esfuerzos del Kremlin y la campaña del magnate (ver página 20).

Los líderes demócratas del Congreso -Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, y Nancy Pelosi, su par de la Cámara de Representantes- salieron de inmediato a reclamarle al presidente que se disculpe por haber acusado sin pruebas a Barack Obama.

Sin embargo, Trump no planea retractarse. Según Spicer, "hay muchas cosas" que no se trataron en la audiencia de ayer y la investigación todavía está en su "fase inicial".

Agencias EFE y ANSA

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