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Se complica más cronograma para el traspaso presidencial
Cristina de Kirchner hizo plantar flores amarillas en los jardines de la quinta de Olivos.
El reclamo de Mauricio Macri -ante la negativa de Cristina de Kirchner de realizar el acto en la Rosada- y el enojo de la mandataria saliente, que reflejó ayer vía Twitter (ver nota aparte), complican ahora el cronograma de las ceremonias que habitualmente requiere el cambio de mando al punto de involucrar a las delegaciones extranjeras que llegarán a Buenos Aires para saludar al nuevo presidente de la Argentina.
Es que el sábado Cambiemos envió una agenda para apuntar cada paso que dará Macri desde la mañana del próximo jueves hacia la jura
y en los actos protocolares posteriores, pero siempre considerando que quiere recibir la banda y el bastón de mando en la Casa de Gobierno y no el Congreso donde jurará su cargo ante la Asamblea Legislativa. Así se profundizó la puja ya que, según el mismo texto de la alianza, el presidente electo le comunicó a Cristina de Kirchner cómo se hará todo, es decir, no hubo acuerdo.
Por ahora uno de los conflictos de agenda es saber si Macri almorzará en la Cancillería, y a qué hora, con las delegaciones extranjeras según estiman en el Palacio San Martín, o efectuará ese contacto a las cinco de la tarde, aproximadamente, de acuerdo con el cronograma que diseñó su equipo, ya que se desocuparía de la Casa de Gobierno a las dos de la tarde y recién a las cinco partiría a la Cancillería para final-mente trasladarse a tomar juramento a todos los integrantes de su gabinete a las 19, en el Museo del Bicentenario.
Para Cambiemos, la certeza es que Macri a la cero del 10 de diciembre ya está a cargo del Gobierno y lo último que dijo en ese aspecto es que si Cristina no le quiere colocar la banda presidencial lo hará la Corte Suprema y en el Salón Blanco de la Casa Rosada como él quiere.
Según Cristina, el presidente electo insistió cuando la llamó por teléfono con que era "mi ceremonia" y habría sido descortés (ver nota aparte), aun cuando ella ordenó plantar flores amarillas en los jardines de la quinta de Olivos para recibirlo "porque es el color que más le gusta".
"Lo de ayer no fue una llamada telefónica para hablar sobre ninguna ceremonia. Fue simplemente, una operación mediática más en donde la sociedad debía leer: Macri le ordenó a Cristina que tenía que entregarle la banda y bastón en la Casa Rosada", entendió Cristina de Kirchner, quien publicó un extenso escrito en su web oficial acerca del caso (ver nota aparte).
En medio de los cruces, salió Gabriela Michetti a terciar en la discordia asegurando que "Mauricio no es un hombre que le falte el respeto a nadie". También vía Twitter la vicepresidenta electa aseguró que "es lamentable que tengamos este problema cuando existen tantas cosas importantes de las cuales debemos ocuparnos en nuestro pais" y que "si la presidente saliente se niega a esta ceremonia, serán los miembros de la Corte Suprema quienes entreguen los atributos del mando".
Para Michetti, la ceremonia en cuestión "es una cuestión simbólica, no es algo necesarísimo para que el presidente sea presidente. Vamos a ser gobierno desde las cero hora del 10 de diciembre, y si no se puede, no habrá traspaso de atributos".
Según Michetti, Kirchner "tiene la idea de tener un acto en el Congreso del estilo que ellos han fogoneado siempre, con la juventud de La Cámpora y todos los sectores que los han apoyado siempre, y hacer un acto de festejo a la presidenta saliente, y no lo podemos permitir, porque es un evento que se televisa al mundo en-tero".
De cualquier modo, en Cambiemos aseguraban que hoy habrá una renovación de las indicaciones sobre la jura y toma del mando que se realizará el jueves, aunque creen que no habría solución con respecto a que Cristina acuda a la Casa de Gobierno a colocarle a Macri la banda de presidente y en todo caso lo harán los jueces de la Corte Suprema porque en otro sentido, nada indica tampoco que la mandataria saliente tenga que asistir al Congreso si allí no es donde le transfiere el mando.
A todo eso, Cambiemos suspendió el retiro espiritual que, tal como anticipó este diario, comenzaría anoche para extenderse hoy en una tenida alejada de la Ciudad de Buenos Aires, con todos los ministros y la dupla que asumirá el 10 de diciembre, porque consideró que no era momento, precisamente, para reconcentrarse y tomar distancia de muchos asuntos, entre ellos la resolución de cómo se realizará la transferencia presidencial.



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