Se despertó el dólar, pero esperan que suba menos que la inflación

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Los analistas creen que el alza no tendrá demasiado vuelo. Hacia fin de año las consultoras privadas estiman que se ubicará cercano a los $18,50.

No sorprendió demasiado que el dólar termine recuperando buena parte del terreno que había perdido en las últimas dos semanas de diciembre. En aquel momento, el ingreso de divisas del blanqueo había planchado la cotización y tuvo que salir el Banco Central a comprarle al Nación para evitar una caída mayor. Pero en el inicio de 2017, la divisa arrancó algo más "caliente".

Ayer fue la jornada en la que más se recalentó el tipo de cambio. Subió 18 centavos hasta $16,38 en el mercado minorista y tocó así su máximo histórico. Pero los analistas esperan que la suba no tenga demasiado vuelo y lo ven aumentando menos que la inflación a lo largo de 2017. Un informe de la consultora Econviews, por ejemplo, estima que a fin de año se ubicará en $18,70, lo que significa un aumento algo mayor al 16%.

Y en el corto plazo se estima que la suba tendrá un techo cercano por algunos motivos que confluyen: habrá nuevas emisiones de deuda del Gobierno y de empresas, más divisas por el blanqueo y aumentarán los dólares de la cosecha, tanto fina como gruesa.

¿Cuáles son los motivos, mientras tanto, que impulsan el tipo de cambio? Hay varias razones, entre las que sobresalen las siguientes:

Compras "estacionales" por turismo: con el aumento de los viajes al exterior crece naturalmente la demanda, un fenómeno que sucede todos los años. La gran cantidad de argentinos que viajarán a países limítrofes, pero también al Caribe y Estados Unidos generan un incremento natural de la adquisición de divisas. Y si bien también hay ingreso de turismo, claramente el flujo de salida es muy superior.

El ahorro en dólares sigue firme: en bancos líderes tanto públicos como privados sostienen que la compra de divisas para ahorro no se detiene. Ya en noviembre se habían registrado casi u$s1.900 millones de adquisición de billetes, un récord desde la salida del cepo cambiario. Pero más allá de este pico de demanda, se sostiene una dolarización de entre u$s1.000 y u$s1.500 M mensuales. Incluso, la mitad de las compras se hace vía home banking.

La suba de tasas genera menos atractivo a quedarse en pesos: ya quedó muy atrás la época de la Lebac al 38%. Para los argentinos ahorrar en dólares sigue siendo la primera opción y con una tasa en pesos que apenas supera la inflación, la opción de pasarse a dólares sigue presente.

El dólar en el mundo se sigue fortaleciendo: el blanqueo había provocado una repentina apreciación del peso en las últimas semanas de diciembre. Pero fue al revés de lo que había pasado con todas las monedas emergentes a lo largo de diciembre, luego de la suba de las tasas de interés en Estados Unidos. Ahora, el peso se deprecia y acorta el camino con otras monedas.

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