Se empantanan las negociaciones entre China y EE.UU.

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Respondió así al anuncio que hará Trump hoy de aranceles adicionales a las importaciones por 200.000 millones de dólares. La guerra comercial ya afecta a las empresas estadounidenses.

Washington - El Gobierno chino podría abstenerse de participar en las nuevas conversaciones comerciales que propuso Estados Unidos para este mes si la administración del presidente Donald Trump avanza con aranceles adicionales por 200.000 millones de dólares sobre productos importados chinos, reportó ayer The Wall Street Journal.

De acuerdo con funcionarios del Gobierno estadounidense, Trump anunciará hoy aranceles a las importaciones desde China de productos de tecnología, dispositivos electrónicos, circuitos impresos y bienes de consumo que van desde plásticos, carteras y bicicletas hasta muebles, por un valor de 200.000 millones de dólares.

El gravamen posiblemente se situará en alrededor del 10%, reportó The Wall Street Journal, por debajo del 25% anunciado cuando el presidente dijo por primera vez que estaba considerando una nueva ronda de aranceles.

Otro informe del mismo diario citó ayer a un alto funcionario chino que advirtió que el país no negociará "con una pistola apuntando a su cabeza".

Otros funcionarios que asesoran al presidente Xi Jinping sugirieron que China imponga límites a la venta de partes y suministros que necesitan las empresas estadounidenses, usando "restricciones a las exportaciones" para amenazar a sus cadenas de suministros.

Las nuevas conversaciones comerciales habían sido propuestas por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, para comenzar alrededor del 20 de septiembre. Washington exige que Pekín reduzca el superávit comercial bilateral de 375.000 millones de dólares, ponga fin a políticas orientadas a adquirir derechos de propiedad intelectual y tecnología estadounidense y revierta lo que considera como subsidios para la industria china de alta tecnología.

Si bien China había comenzado a discutir planes para participar, luego lo reconsideró debido a las amenazas de nuevas medidas de la Casa Blanca.

El viernes pasado, la vocera de la presidencia Lindsay Walters dijo que Trump "fue claro en que él y su Gobierno seguirán tomando acciones para responder a las prácticas comerciales injustas de China. Alentamos a China a abordar estas preocupaciones de largo aliento expresadas por Estados Unidos".

Trump ordenó a sus asesores implementar los aranceles, a pesar a los intentos de Mnuchin por reanudar las negociaciones comerciales con Pekín.

Un analista del sector de comercio dijo que el Gobierno podría haber reducido el porcentaje planeado de aranceles luego de acceder a comentarios públicos, con la esperanza de que las empresas no suban de inmediato los precios de productos de consumo para traspasar los costos más altos.

Ya el miércoles de la semana pasada, la Reserva Federal estadounidense (Fed) había informado que la guerra comercial está obligando a las compañías del país a posponer o a recortar sus planes de inversiones.

La Fed agregó que se registraron importantes esfuerzos para traspasar las subas de costos mayoristas a los precios a los que acceden los consumidores.

Al respecto, la inflación subyacente -que no incluye los precios de la energía y alimentos por su volatilidad- subió 2,2% interanual en agosto, por debajo de las expectativas del mercado. No obstante, para los analistas la tendencia alcista de los precios se mantendrá en lo que resta del año, lo que seguramente se traducirá en que la Fed mantenga su estrategia de elevar los tipos de interés.

Agencia Reuters y Ámbito Financiero

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