- ámbito
- Edición Impresa
Se enfrió la caldera

Afuera, observar si las elecciones en Grecia podrían dar energías a los índices globales. Cuestión que se diluyó al variarse el ángulo de observación y donde fue pasando mucho más: la desconfianza sobre la situación precaria de España e Italia, que corre su propio sendero. Europeos con descensos, al margen de Atenas, que también fue impregnando el andar del Dow Jones hasta depositarlo en un negativo de 0,2%. Similar porcentaje para el Bovespa, también en leve baja, dejando un terreno exterior de nulo entusiasmo. Quedaba, entonces, por develar la otra mitad de la carga inicial: ver si el Merval iría en procura de un eslabón alcista para unir al viernes y dando mayor forma a otra semana «fantástica». No pudo ser. El máximo del día no alcanzó a despegar casi del cierre anterior, al tocar 2.276 puntos, yendo hacia abajo hasta un mínimo en 2.250, para concluir en 2.269, acusando un 0,14% en negativo. En línea con lo de afuera, imagen de neutralidad que no afectó a la rueda pero sí diluyó la idea del movimiento, inesperado y beneficioso, que se perfiló el viernes. Decrecer de órdenes resultó esencial, decayendo a los $ 52 millones en vez de expandirse para asimilar oferta y dar nuevo empuje en positivo. Lunes que vio enfriarse todas las calderas bursátiles y con curso condicional. La Bolsa, pensativa.


Dejá tu comentario