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Se extiende el fenómeno de la “heladera social”
Las “heladeras sociales” están disponibles las 24 horas y buscan satisfacer las demandas de personas en situación de pobreza.
Fernando Ríos Kissner y sus socios Luis Pondal y Daniel Viñas, propietarios de la verdulería "Muña Muña", en Tucumán, recogieron la idea de Minu Pauline, dueña del famoso restaurante "Pappadavada", en Kochi, India, que hace un tiempo decidió instalar frente al comercio una heladera donde colocar la comida sobrante para que las personas hambrientas que viven en las calles puedan tomar de allí lo que necesiten.
En nuestro país la idea se viralizó rápidamente. Primero en Tucumán y luego en Salta, Jujuy, Santa Fe, Tandil, La Rioja, Chaco, Córdoba, la Ciudad de Buenos Aires y Mendoza, entre otros puntos.
El éxito es todo un síntoma de la compleja situación económica por la que atraviesan miles de ciudadanos y fuerza, además, un sinceramiento en relación acon la valoración de nuestra sociedad sobre tirar a diario kilos de comida.
Las heladeras tienen un cartel que reza: "La comida no se tira", y esa consigna fue, precisamente, la que animó el proyecto originario. Está disponible las 24 horas y garantiza condiciones de salubridad.
"Era tremenda la cantidad de comida que se tiraba. No podíamos resolver qué es lo que íbamos a hacer con esto que pasaba. Al principio parecía un problema por todos los cuidados que hay que tener con la comida, pero realmente prefería que me clausuren y me cierren la heladera antes que hacerme el tonto y mirar para otro lado con toda la pobreza y la desnutrición que hay en la provincia", relató Kissner al diario La Gaceta.
En su página de Facebook de "Muña Muña", explican detalles de la apuesta: "Proyecto Heladera Social busca reducir el desperdicio de alimentos excedentes y contribuir a satisfacer las necesidades básicas de las personas", destacan.


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