31 de agosto 2011 - 00:00

Se fracturan petroleros y se enrarece conflicto

Mientras un grupo reclama elecciones ya, otro llama a suspender la medida de fuerza y alega connotaciones políticas.
Mientras un grupo reclama elecciones ya, otro llama a suspender la medida de fuerza y alega connotaciones políticas.
Santa Cruz - Mientras se mantiene la medida de fuerza de los petroleros en el norte de la provincia, que pone en peligro la producción, los ingresos por regalías hidrocarburíferas y amplifica las posibilidades de desabastecimiento de combustibles líquidos en todo el país, se evidencian fracturas puertas adentro de los grupos de trabajadores que iniciaron la protesta el viernes pasado, con la toma de instalaciones de YPF -desalojada por la Policía el fin de semana- y cortes de ruta en Cañadón Seco.

Mientras un sector reclama elecciones ya para el Sindicato de Petroleros Privados, otro grupo indica que es una maniobra digitada desde la Federación Argentina del Petróleo, Gas y Biocombustibles, que lidera Alberto Roberti, y llama a no realizar la huelga. Asimismo, aparece un tercer grupo que señala que Héctor Segovia -el desplazado extitular del gremio santacruceño- está fogoneando el conflicto en sintonía con la propia Federación.

En esa línea, el propio gobernador Daniel Peralta aseguró que a su criterio la Federación es la instigadora de este conflicto y lo cargó a cuestiones políticas, en virtud de que la esposa de Roberti es candidata en las listas de Francisco de Narváez.

Sospechas

En su defensa, Segovia no acusó recibo sobre las sospechas de unos 50 trabajadores que están al frente de la protesta acerca de su vínculo con la Federación, y explicó que si bien cree que el paro debe levantarse, considera imprescindible que pronto se llame a elecciones en el gremio.

Así las cosas, desde la gestión de Peralta siguen intentando poner paños fríos: afirman que si bien el paro sigue, hasta el momento no se registra disminución en la producción petrolera debido a que el Gobierno ha desplegado a la Policía y a la Gendarmería en rutas y yacimientos para evitar los bloqueos.

Para reforzar la estrategia y evitar que las protestas compliquen la producción -a pesar de que se teme que la ausencia de los trabajadores en los pozos redunde finalmente en el cese de las operaciones en algunas empresas-, el propio Peralta adelantó que no se dejará extorsionar, que nadie va a cortar una ruta ni ocupar un yacimiento, a la vez que pidió a los petroleros hacer a un lado a los grupos minoritarios y encaminar los reclamos por las vías pacíficas.

«Las viejas prácticas sindicales, de la cadena, de los palos, de la patota sindical y demás hoy se está repitiendo en la supuesta búsqueda de una normalización sindical que lo único que va a lograr si siguen en este camino es separar al movimiento obrero petrolero», estimó el mandatario.

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