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Se mortifican EE.UU. e Israel por asentamiento
El legendario hotel Shepherd de Jerusalén oriental debería ser derrumbado para erigir el proyecto inmobiliario aprobado por el Gobierno de Benjamín Netanyahu.
La polémica se renovó en torno al permiso que el multimillonario norteamericano judío Irwin Moskowitz, defensor de la ocupación israelí en territorios palestinos, obtuvo hace un mes en la municipalidad de Jerusalén para construir un hotel en el barrio oriental de Shij Yaraj.
Según reveló la prensa israelí ayer, el embajador israelí en Estados Unidos, Michael Oren, fue convocado por el Departamento de Estado norteamericano a una reunión aclaratoria en la que Washington exigió detener de inmediato la construcción del edificio.
Si se construye el proyecto de Moskowitz debería ser demolido el Hotel Sheperd, construido a comienzos del siglo pasado por el Mufti (guía religioso islámico) Haj Amin al-Huseini.
En esa misma zona, familiares del Mufti construyeron otros edificios significativos, como la Orient House (ex sede de la Organización de Liberación Palestina, OLP), y la American Colony.
Netanyahu reaccionó ayer reiterando la negativa a paralizar la construcción. «No podemos aceptar la idea de que los judíos no tengan el derecho de vivir y de comprar en cualquier zona de Jerusalén», dijo desde esa ciudad que fue ocupada por Israel en 1967 y que es considerada una capital sagrada tanto por judíos como por musulmanes. En 1981, Israel anexó formalmente a su jurisdicción el territorio oriental, y toda la ciudad pasó a ser considerada «capital única e indivisible» del país.
«Jerusalén unificada es la capital del pueblo judío y del Estado de Israel. Nuestra soberanía no puede ser desafiada y eso significa que los residentes de Jerusalén pueden comprar departamentos en toda la ciudad», dijo el premier.
Además, Israel alega que se trata de un proyecto privado para levantar 20 departamentos y un estacionamiento subterráneo de tres plantas.
Desde Ramallah, el jefe negociador palestino Saeb Erekat condenó las palabras de Netanyahu y afirmó que no son más que la prueba de que su Gobierno «está desafiando a la comunidad internacional». Erekat pronosticó que «no habrá paz entre israelíes y palestinos» si no se reconoce a Jerusalén oriental como capital de un futuro Estado palestino.
Desde el Gobierno de Obama se comparte la visión de que Jerusalén Este es un territorio ocupado palestino y se exige a Israel que paralice por completo la actividad de construcción de asentamientos en la zona, al igual que en el resto de Cisjordania. En este contexto, el viaje a Israel del emisario estadounidense para Medio Oriente, George Mitchell, fue postergado para la próxima semana.
Agencias ANSA y DPA


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