26 de octubre 2010 - 00:00

Se sigue festejando lo que es infestejable

Se sigue festejando lo que es infestejable
Con las elecciones legislativas tan cerca, estamos obligados a mechar nuestro comentario con algo de política, ya que esto, aunque no sea directamente visible, afecta y (aun mucho más, afectará) lo que sucede en el mercado financiero. Lo cierto es que el ánimo de los norteamericanos está lejos de ser bueno y no decimos esto por cuestiones electoralistas, sino porque las primeras mediciones sobre lo que piensan gastar las familias en la próxima Navidad ronda u$s 715. Este valor no sólo está muy por debajo de los u$s 909 que se gastó en 2007, sino que es inferior a los u$s 801 y u$s 740 de los dos últimos años. Para los que prefieren los fríos números del mercado en lugar de las encuestas (olvidando que la economía es una ciencia social y no una exacta) las situación puede ser aún más alarmante: ayer por primera vez en la historia el Tesoro colocó títulos indexados (TIP) con una tasa de interés negativa. Antes de seguir debemos señalar que tanto el monto, u$s 10.000 millones en títulos a 5 años, como la tasa -0,55% anual- son significativos. Esta aparente sinrazón (podríamos llamarla muestra de terror) obedece a y es el resultado de la esperada recompra de treasuries que anunciaría la Fed en pocos días más y de la disparada inflacionaria que generaría esto en el mediano o corto plazo, según quienes compararon los bonos.

Aunque también podemos ensayar el argumento complementario y decir que las tasas negativas se transforman en positivas si lo que se espera es un proceso rápido deflacionario. De una u otra forma, como señal del futuro, lo sucedido no es bueno. La contracara de esto la tuvimos ayer con una miniemisión a 50 años de Goldman (para testear las aguas) o el bono a 100 años que colocó México a principios de mes (u$s 1.000 millones a 5,125% anual).

Dejá tu comentario