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Se traba la Legislatura con Macri de vacaciones
Diego Santilli
El macrismo no logra juntar dos tercios de las bancas -40 de las 60- para la aprobación de varios proyectos que el jefe de Gobierno intenta acelerar, mientras que el oficialismo -PRO en la Capital Federal- tampoco está dispuesto a habilitarle tablas a la oposición con la idea de que conviertan el recinto en una antesala del proselitismo de 2011. Se agrega que la oposición, además, está mortificada todavía por los resultados electorales, tanto el kirchnerismo, que espera sólo ponerle fecha a una fractura definitiva del bloque; como la Coalición Cívica, que comparte con el macrismo, por estos días, la ausencia de jefe político.
Macri se fue de vacaciones, también Elisa Carrió, aunque la ausencia del jefe porteño es más breve que la de la diputada electa, quien partió en medio de la crisis de su Acuerdo Cívico.
En esa suerte de desorden de consignas, el kirchnerismo, aliado en esta ocasión con la bancada de Aníbal Ibarra, hará una puesta en escena para demostrar que todos los diputados no macristas (34) pueden juntarse para sesionar. Tienen previsto dar curso a una sesión especial para pedir que el polémico jefe de la Policía porteña, Jorge Palacios, pase por una audiencia pública. Si logra mostrar esa unidad, de todos modos no podría conseguir la propuesta, porque el macrismo bajará al recinto para impedir que la oposición sume dos tercios y habilite la tabla. Tampoco concederá, con esa mecánica, que se trate una iniciativa del ibarrismo para que los agentes de la Metropolitana no puedan cobrar el sueldo de la Ciudad y a la vez el retiro de la Federal en caso de que provengan de esa fuerza. Es que la oposición encuentra para tratar proyectos contrarios a la voluntad del PRO el único camino de imponerlos sin despacho, porque considera que el macrismo los «cajonea» en comisión.
De ese modo, tampoco el PRO podría reunir hoy 40 votos para que de una vez se apruebe el convenio con una agencia estatal española dispuesta a invertir varios millones de euros para reciclar como centro cultural del Bicentenario el viejo edificio del ex Padelai en la avenida San Juan y Defensa. El macrismo conserva 26 bancas, pero esta semana no cuenta con Diego Santilli -a cargo del Gobierno en reemplazo de Macri- ni con Marta Varela, que está de viaje, y son varias en el inventario del Gobierno porteño las leyes que necesitarán dos tercios, como también las de mayoría de 31 votos, y que deberían tratarse antes de fin de año.
Así, está previsto que si hoy, tras el resultado de la sesión especial contra Palacios, los diputados se disponen a seguir en el recinto, Macri al menos tenga una a favor. Le aceptarían el veto a dos temas del Código de Publicidad. El jefe de Gobierno ha rechazado la posibilidad de otorgar permisos para cartelería en la coqueta zona de Las Cañitas, y también el capítulo referido a las marquesinas de la Ciudad, que considera que es demasiado permisivo.
Con una ley correctiva, los legisladores, propios y ajenos al PRO, aceptarían el veto de Macri para evitar la falta de norma en la materia si el proyecto no es tratado.
Luego, si resta tiempo y voluntad, está prevista la aprobación también de una iniciativa que cuenta con despacho en la Comisión de Justicia que preside Martín Borrelli, para que el Gobierno instale «botones de pánico» en distintos puntos de la Capital Federal, que, junto con las cámaras de seguridad, sean una opción para solicitar auxilio sin necesidad de recurrir a un teléfono para llamar a la Policía.
De esa manera, hay una cantidad de proyectos presentados por el Ejecutivo porteño que deberán pasar con más esfuerzo que el año pasado por las «mesas de consenso» que promueve el PRO.


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