27 de diciembre 2011 - 00:00

Se va un año con mucho para recordar

Se va un año con mucho para recordar
La falta de espacio y de tiempo nos obliga a posponer todos los días innumerables observaciones y comentarios. Gracias al feriado de ayer podemos ponernos un poco al día. A pesar de las recurrentes quejas norteamericanas, el 4,1% que se apreció el yuan frente al dólar durante 2011 (el euro retrocedió el 2,5% frente al dólar) demuestra que las mismas son exclusivamente políticas. Para el año próximo, dada la desaceleración de la economía china la expectativa de apreciación es algo más acotada, en torno al 3%, aunque el nuevo pacto cambiario entre China y Japón prácticamente le pone un piso a la apreciación del yuan. Más que cualquier otra cosa, este juego cambiario es lo que explica el crecimiento y el atractivo de los bonos Dim sum. Por ahora el acceso a estos títulos, nominados en yuanes con una tasa promedio del 3,8% y emitidos mayoritariamente en Hong Kong (aunque Caterpillar, McDonald, Unilever, el UBS, Volkswagen, etc. también los han emitido), es algo complicado para los inversores extranjeros aunque se puede acceder a través de alguno de los tres ETF especializados. Con estas líneas no aconsejamos ni desaconsejamos estos títulos, en su mayoría muy riesgosos (cinco meses atrás la tasa promedio era el 2,53%), sino que buscamos poner a los lectores al tanto (y que ellos hagan su propio análisis) de lo que podría convertirse en uno de los mercados/instrumentos más interesantes de los próximos años y de las pocas maneras que hay de jugar con el yuan. Hablando de juego, uno de los tantos efectos no deseados de la crisis es la decisión que acaba de tomar la administración Obama de legalizar los juegos de apuestas por internet, buscando incrementar su recaudación. Decimos no deseados porque a pesar de las prohibiciones la industria del juego on line, que ya supera los u$s 30.000 millones y venía creciendo a más del 10% por año, no sólo estimula el juego entre los adictos y menores de edad sino que conlleva el potencial de reducir la liquidez de ciertas operatorias del mercado de capitales. Insistimos, 2011 fue un pésimo año para el mercado que convendrá no olvidar.

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