12 de julio 2017 - 00:00

Sebastián Camacho: la música silenciosa de los objetos

La galería Gachi Prieto inauguró una exposición en la que los “paisajes” del artista se originan en vistas de las “ventanas”, en ocasiones reales o virtuales, que le llegan a través de un monitor.

Camacho. Las partituras que forman parte de su exposición son en realidad papeles y libros calados que descubren arquitecturas, ruinas.
Camacho. Las partituras que forman parte de su exposición son en realidad papeles y libros calados que descubren arquitecturas, ruinas.
La primera impresión al entrar en el pequeño espacio de la Galería Gachi Prieto es que todo está dispuesto para escuchar música de cámara: atriles, supuestas partituras, sólo falta la presencia de los músicos. A medida que se rodea la instalación del artista Sebastián Camacho (Bogotá, 1982, que vive y trabaja en Buenos Aires), se descubre que las partituras son en realidad papeles y libros calados que descubren arquitecturas, ruinas. Según dice el artista, estos "paisajes" se originan en vistas de ventanas en ocasiones reales o virtuales, que le llegan a través de un monitor. "Recurro al paisaje para posibilitar una reflexión sobre cómo configuramos nuestra idea del mundo a través de esas ventanas", agrega.

Allí hay una paleta de pintor, plumas, libélulas caladas que se posan en lugares estratégicos. En algunos casos, una lámpara pende sobre ciertos papeles que necesitan estar iluminados en la oscuridad para apreciar el minucioso trabajo de Camacho. En cada atril se halla algo distinto; sin embargo, hay una estrecha relación entre los objetos. Una obra de gran delicadeza y elegancia, en la que afortunadamente el artista no muestra el lado oscuro y desagradable, y muchas veces cruel de la vida, una tendencia que se acentúa cada vez más.

En el texto que acompaña la muestra se señala que "sacrificar el gozo inmediato es la clave para tener una aproximación al destino de la muestra, a su correlato evocado, con el que el espectador entra en relación". Pero el gozo que produce la muestra es inmediato, el espectador sensible entra en relación casi al instante. Y aunque el artista no lo haya pensado, sólo falta la música que acompañe este recorrido que deja ver claramente que Camacho no necesita apelar a discursos ambiguos ni artificiosos. La muestra se titula "Incidencia IX". El número romano se refiere a la cantidad de obras, e incidencia se refiere en geometría a la caída de una línea, de un plano, de un cuerpo, o la de un rayo de luz sobre otro cuerpo, plano, línea, punto.

En la muestra la luz es primordial, y cada obra constituye para el artista un acontecimiento, algo que sucede en el momento. Como en la música, los instrumentos son distintos pero producen un todo envolvente. Clausura el 22 de julio (Aguirre 1017, Lunes a sábados de 14 a 19).

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