27 de octubre 2014 - 09:57

"Seguir con este nivel de reservas por un año más es muy peligroso"

ENTREVISTA A ISELA COSTANTINI, PRESIDENTA DEL 50O COLOQUIO DE IDEA Y PRESIDENTA DE GM ARGENTINA, URUGUAY Y PARAGUAY

Seguir con este nivel de reservas por un año más es muy peligroso
P eriodista: ¿Cómo vio al Coloquio este año?

Isela Costantini:
El gran desafío era no hablar de coyuntura, que pudiéramos dedicar un tiempo para hablar de futuro. Dedicamos tanto tiempo en nuestras empresas para hablar de futuro que cuando nos juntamos no hablamos de futuro, y todo el tiempo se habla de presente y coyuntura, y reclamando "esto no está bien, esto tampoco". El segundo ingrediente es ¿cómo hacemos para cambiar? Entender que el cambio no parte de lo que el otro tiene que hacer, sino que parte de lo que yo puedo hacer, lo que puedo promover de cambio, como ciudadano, empresario o empleado. Ese fue uno de los desafíos de este Coloquio: traer a alguien que nos hable qué es cambiar desde el punto de vista neurológico, como lo hizo Estanislao Bachrach, y ver cómo nos prendíamos todos a hacer el ejercicio. No era que solamente en los paneles se hablara de la foto, sino que llamaran a la acción, la integración de los tres pilares que estamos hablando, pero que llamaran a la acción. Cómo hacemos, cada uno de nosotros, para integrarnos a hacer algo, por eso es integración, compromiso, todos.

P.: Eso se notó en las temáticas de las mesas...

I.C.:
Particularmente si se observa el Coloquio en volumen de contenido, ampliamente un 70% o 75% es tema social, donde se habla de educación, valores, justicia y narcotráfico, entre otros. La parte más dura, la empresarial, es realmente hablar de cuáles son las ventajas competitivas que la Argentina tiene cuando miramos cuál es el diferencial con el resto del mundo. Tenemos energía, minería, explotación de servicios, industrialización, el campo. Son especialidades que no se encuentran todas juntas en un mismo país, en el tamaño y diversidad que hay. Creo que todos se han enganchado con el tema de que somos agentes de cambio y que tenemos que hacer algo.

P.: A diferencia del Coloquio del año pasado, parece que ahora con el Foro de Convergencia, hay muchos que se ilusionan con la unidad de los empresarios. ¿Hay un cambio en la unión empresarial?

I.C.:
Gran parte de lo que se vivió en el Coloquio es que se ha entendido que no es una cámara, ni una idea de un empresario, sino que esto hay que hacerlo juntos. Por eso gran parte es integración y cómo nos integramos. El sector empresario tomó fuerza desde el Coloquio 49 y ahí se empiezan a sumar porque las cámaras ven que no es una bandera de IDEA, es una bandera de lo que queremos como país. Hay una unión mayor entre las personas. Hay un interés común mayor. Hay una idea mayor de trabajo en equipo. Lo que falta sumar de integraciones es lo público y lo privado, que sería la llave de oro para poder decir que los dos sectores trabajan encima de las mismas propuestas para que este crecimiento potencial de la Argentina sea de negociosos, incluso lo social se haga más rápido.

P.: ¿Qué falta para que haya una conexión plena entre lo público y privado? Hoy parece haber una desconexión total entre Gobierno e IDEA...

I.C.:
No podemos generalizar el Gobierno. Hay personas de gobiernos ya sean nacionales o provinciales, que tienen actitud. Hay un estereotipo de IDEA que está en proceso de cambio, "IDEA contra el Gobierno", y no es así. IDEA quiere un país mejor y está dispuesto a escuchar ideas diferentes, como dice Francisco, la diversidad, la adversidad. Tenemos que escuchar opiniones, pero es un diálogo, es la democracia, yo opino una cosa y vos otra y veamos qué es lo mejor para el país, lo que es mejor para mi empresa. Hace falta entender que estamos todos en el mismo país y queremos lo mejor para el país, no es que yo quiero un país diferente al tuyo. Queremos tener un país para que nuestros hijos puedan crecer con educación, sin inseguridad, que puedan querer quedarse en el país y no querer irse.

P.: Llamó la atención que en la Encuesta de IDEA de este año los empresarios eligieron a la educación como principal factor para mejorar la rentabilidad, cuando generalmente preferían la reforma impositiva.

I.C.:
Hay varios puntos. Difícilmente se pueda decir vamos a enfocarnos primero en esto. Educación es un tema de largo plazo. No lo vas a resolver en un año, tenés que empezar a trabajar en las políticas y decir éste es el camino que queremos hacer. El tema impositivo es más directo: qué hay que arreglar y en un año lo arreglás. Son cosas que tienen que ir en paralelo. No podés hacer políticas de educación que tenés que esperar 10 años para ver los resultados de lo que estás haciendo y dejás todo lo demás. Hay un montón de otras cosas que tenés que trabajar, como la inclusión social, el narcotráfico, la corrupción. Hay muchas cosas que se tienen que trabajar en paralelo, no se las puede ignorar.

P.: ¿Los políticos deberían imitar al Foro de Convergencia empresarial y crear un Foro de Convergencia político, con consensos y un decálogo de ideas?

I.C.:
Eso es hacer entrar al empresariado en el tema político y creo que los políticos tienen que ver cómo ellos quieren trabajar. No está claro si es mejor o no mejor, lo veo difícil.

P.: ¿Los políticos pierden una oportunidad al no venir a IDEA?

I.C.:
Eso es diferente. No se hace un alineamiento entre todos los políticos para que todos estén de acuerdo con algo. El Coloquio es distinto. Como sociedad, porque antes de ser empresarios somos parte de la sociedad, de que ellos vengan a contar qué piensan hacer para el país. Ni siquiera es un debate. A un año de la votación a presidente estamos pensando si los podemos juntar a todos en una mesa y es frustrante para un país que se llama democrático. Los que no vienen son los que se pierden la oportunidad de estar hablando de propuestas, no de coyuntura, ni de cómo está la inflación, el dólar, ni qué pasa con la industria, el sector financiero. Estamos hablando de qué piensan los candidatos, qué van a hacer con la educación, el narcotráfico, la justicia. Lo veo como una oportunidad que dejan de aprovechar para venir a contarnos, entusiasmarnos, a vendernos como candidatos o dirigente de partidos políticos lo que ellos piensan van a hacer para el país.

P.: ¿Cómo impactó la sanción de la Ley de Abastecimiento?

I.C.:
Hay preocupación de cómo la van a implementar, quién va a ser el primero, pero hay que esperar a que la implementen por primera vez, si se hace correctamente o si es inconstitucional. No lo cuestiono porque fue aprobada por el Congreso, pero es una ley que asusta a los que están afuera y no saben qué pasa con las inversiones en el país o por qué seguir invirtiendo acá. Cuando la lees, en el papel asusta.

P.: Más de la mitad de los empresarios expresó quejas por restricciones a las importaciones. ¿Es una situación coyuntural? ¿Su compañía evaluó hacer algún planteo particular?

I.C.:
Es coyuntural. Nosotros (por General Motors) estamos haciendo una inversión de u$s 750 millones. Estamos apostando a largo plazo y realmente lo que preocupa es el nivel de reservas del país, independientemente de qué industria. A nosotros nos afecta (la restricción) y nos ponemos a pensar qué pasa con el país como un todo. Si tenés cinco hijos y no tenés comida suficiente cómo haces para repartirla: un día le das a uno, al otro día no le das. Creo que ése es un desafío muy grande de entender, desde el punto de vista del Gobierno, qué es lo más importante, qué no puedo dejar de hacer, a cuál le doy ahora y al otro lo trato de calmar. Todos queremos importar. Hay demanda, los consumidores están pidiendo, pero la base es más preocupante: ¿qué hace el Gobierno con sus reservas?

P.: Muchos empresarios evalúan que el Gobierno arreglará el conflicto con los holdouts después de enero ¿Qué cree usted que ocurrirá?

I.C.:
Creía que era una locura que no se cierre un acuerdo. Creíamos que se iba a negociar y que no íbamos a estar hablando de holdouts en octubre, noviembre. Tengo esperanzas de que se resuelva en enero, porque seguir con el nivel de reservas como está la Argentina por un año más es muy peligroso. Se empieza a tocar el nivel de actividad, el nivel de preocupación va más allá de la actividad económica y pasa por los conflictos sociales y lo que pueda pasar. Si se pudiera solucionar antes, mejor todavía.

Dejá tu comentario