24 de agosto 2009 - 00:00

Según su hijo, el FBI empujó a Jean Seberg a suicidarse

Jean Seberg en sus años de esplendor: la actriz protagonizó, junto a Belmondo, el clásico de la nouvelle vague «Sin aliento».
Jean Seberg en sus años de esplendor: la actriz protagonizó, junto a Belmondo, el clásico de la nouvelle vague «Sin aliento».
 Londres - El FBI empujó a la actriz Jean Seberg a suicidarse con una sobredosis de drogas, según afirma su hijo, Diego Gary, en declaraciones que publicó ayer «The Sunday Times». «Mi madre se sentía perseguida», dijo Gary, en alusión a una campaña psicológica «desestabilizadora» del FBI contra la actriz por su apoyo al grupo ultraizquierdista de los Panteras Negras. «Hubo momentos en que tenía mucho miedo. Incluso alquiló a dos guardaespaldas para que la protegieran porque había recibido tantas amenazas», explicó Gary, hijo de Seberg y del premiado novelista francés Romain Gary.

Seberg, recordada sobre todo por su papel junto a Jean-Paul Belmondo en «Sin aliento» (1959), de Jean-Luc Godard, llamó la atención del director del FBI, J. Edgard Hoover por su activismo político. Cuando apareció el cuerpo desnudo de la actriz envuelto sólo en una manta en el asiento trasero de su automóvil Renault no lejos de su piso parisiense en septiembre de 1979 corrieron rumores sobre un posible asesinato.

Gary no lo cree así: la actriz, que había intentado suicidarse antes, había ingerido una dosis masiva de barbitúricos y en su sangre se encontró también una gran cantidad de alcohol. «Me dejó una nota en la que confesaba que no podía seguir viviendo por culpa de los nervios», dijo Gary, que publicó recientemente un libro sobre esa trágica historia familiar.

En los años siguientes se supo que el FBI había sometido a vigilancia a la actriz y que su teléfono estaba intervenido. Seberg se derrumbó cuando un columnista estadounidense publicó un artículo, preparado por el FBI, según el cual había quedado embarazada tras una relación sexual con un miembro de los Panteras Negras. La actriz tuvo un parto prematuro y el bebé murió a los cuatro días. Según Gary, su madre encargó un féretro de cristal transparente para que la gente viese que la criatura era blanca. Gary reconoció que odiaba de niño a Ahmed Kemal, uno de los Panteras Negras, porque pensaba que monopolizaba la atención de su madre.

Gary cree que su madre fue manipulada por los Panteras Negras, que le sacaron dinero para su causa. «Ella les permitió que explotaran su sentimiento de culpa por ser una estrella de cine blanca y luterana del empobrecido Medio Oeste», afirma. Según Gary, los Panteras Negras eran más «delincuentes que apóstoles de la libertad y de la igualdad para la gente de color». Gary afirma que nunca olvidará cómo su padre, ganador del premio Goncourt, anunció en una conferencia de prensa que se divorciaba de Seberg por el «affaire» extraconyugal de ésta con Clint Eastwood, protagonista del musical «Paint your Wagon».

Su madre se deslizó poco a poco hacia la locura: «A veces hablaba con la heladera» y en cierta ocasión entró en la habitación de Gary para preguntarle si le prestaba sus zapatos. Un año después de la muerte de Seberg, su ex marido, Romain Gary, se quitó la vida con un disparo a la cabeza aunque dejó una nota explicando que su suicidio no tenía nada que ver con la actriz.

Agencia EFE

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