19 de septiembre 2013 - 17:28

Seguridad: la jugada de Scioli y el clan uniformado de Granados

• Convocó Consejo Provincial antidelito antes de acto con Cristina y su ministro de seguridad. El regreso de Paggi

Daniel Scioli, el intendente Alberto Descalzo y el candidato del FpV Martín Insaurralde, ayer en un acto en Ituzaingó donde el gobernador anunció una reunión del Consejo de Seguridad para el martes próximo.
Daniel Scioli, el intendente Alberto Descalzo y el candidato del FpV Martín Insaurralde, ayer en un acto en Ituzaingó donde el gobernador anunció una reunión del Consejo de Seguridad para el martes próximo.
La camisa arremangada, el paso cansino, Alejandro Granados recorre el añejo edificio del Ministerio de Seguridad. Baja a la cocina, saluda a los guardias, irrumpe sin golpear en los despachos. Como un macho alfa parece enfocado en borrar todo vestigio de Ricardo Casal, su antecesor, protocolar y riguroso como un embajador europeo.

Ayer, para intriga de Daniel Scioli, Granados desechó la invitación para asistir a un acto en Ituzaingó. "Me quedo laburando", se excusó y se quedó en La Plata enfocado en el diseño fino de su equipo.

Opera en modo intendente, método doméstico que ejecutó por 18 años como cacique de Ezeiza, distrito donde mañana al mediodía, una semana después de jurar, mostrará por primera vez las cucardas de ministro junto a Cristina de Kirchner. La foto con la Presidente, que encabezará una inauguración en su distrito, lucirá como certificación de un respaldo de Olivos que el ministro vocea en privado como la llave mágica para tener los recursos que, admitió ante intendentes del PJ, escasean en la provincia.

Para no perderse la instantánea con Cristina de Kirchner, Granados puso en stand by una cumbre con alcaldes de la Costa que programó para el viernes en Villa Gesell. Raro: una de sus prioridades fue, hasta ahora, hablar con sus cófrades y mostrarse eficiente.

Chispazos

Ausente en Ituzaingó, donde Scioli se mostró con el alcalde Alberto Descalzo y el candidato del FpV Martín Insaurralde, Granados delegó en el gobernador el anuncio del llamado al Consejo de Seguridad provincial. La decisión se tomó anteayer. Será el martes próximo y promete chispazos porque además de ministros, el jefe de la Bonaerense y el del Servicio Penitenciario, reserva butacas para ocho legisladores del oficialismo y la oposición, varios de ellos vacantes.

La cita tendrá un anexo: se extenderá a los jefes de los bloques en una jugada de Scioli para abrir una mesa de diálogo sobre seguridad con todos los partidos con representación parlamentaria.

Para entonces, Granados tendrá su staff. Tras reinstalar la figura de jefe único en la Bonaerense, donde entronizó Hugo Matzkin, el sheriff de Ezeiza fijó un protagonismo policial que incluye la incidencia, al menos tercerizada, de Juan Carlos Paggi, que manejó la fuerza entre 2009 y 2011. Paggi, que tuvo como segundo a Matzkin, ya ocupó varios casilleros en el armado granadista: su mujer, la comisario mayor Graciela Cerviño, quedó como secretaria General de la Policía y jefa de despacho del ministro, y el comisario mayor (RE) Osvaldo Zanotti, exasesor letrado de Paggi, será subsecretario de Legal y Técnico, cargo habitualmente ocupado por civiles.

La recostada de Granados sobre Paggi no es azar. Amigos personales, en sus tiempos de mandamás, el comisario elegía El Mangrullo para las cenas multitudinarias del Día de la Policía. Además, refugiarse a descansar los fines de semana en una quinta de la zona.

El viernes pasado, día de la jura de Granados, Paggi participó de un encuentro de recepción de su amigo ministro en la Escuela Vucetich y se paseó por el ministerio.

Casualidad o indicio, fue en un acto en Ezeiza donde el entonces ministro y actual fiscal Carlos Stornelli anunció el ascenso de Paggi a jefe de la fuerza en reemplazo de Daniel Salcedo. Dos días antes, Néstor Kirchner le había reclamado en público a Scioli que haga cambios que ayuden a "limpiar" la fuerza.

En paralelo, Granados designó a Raúl Fernández como su jefe de Gabinete. Se conocen hace tiempo: Fernández fue, en tiempos de Eduardo Duhalde, el encargado de la división y creación de nuevos municipios, proceso del que nació Ezeiza.

Otro fijo es Fernando Jantus, cuyo último destino fue la ANAC, que preside Alejandro Granados junior. Estará al frente de una subsecretaría de coordinación.

Hasta ahora, la única sobreviviente del equipo de Casal es Viviana Arcidiácono, que maneja la Auditoría General de Asuntos Internos desde el 2011. El lunes Granados la llamó para ratificarla.

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