12 de enero 2010 - 11:20

Senado: se demora la sesión especial y negocian la ley con el oficialismo

• Cumbre opositora en despacho de Cobos por crisis de los DNU sobre el Banco Central

María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica), Gerardo Morales (UCR) y Liliana Negre de Alonso (peronismo disidente) confirmaron ayer en el Senado que intentarán una salida consensuada con el kirchnerismo antes de autoconvocar a las cámaras del Congreso.
María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica), Gerardo Morales (UCR) y Liliana Negre de Alonso (peronismo disidente) confirmaron ayer en el Senado que intentarán una salida consensuada con el kirchnerismo antes de autoconvocar a las cámaras del Congreso.
Ni necesidad ni urgencia para autoconvocar al Congreso. En la reunión de jefes de bloque opositores en el despacho de Julio Cobos se impusieron las «palomas» del Partido Socialista y la Coalición Cívica frente a los «halcones» de la UCR y el peronismo disidente y, por ahora, no habrá sesión especial ni en el Senado ni en Diputados.

La indefinición opositora para autoconvocar al Congreso, en especial al Senado, se basó además en un dato clave: la cordobesa Norma Morandini todavía no juró su banca de senadora y deja al antikirchnerismo con un legislador menos en el recinto, lejos del quórum propio.

Pero más allá de la baja de Morandini, el socialista Rubén Giustiniani, la senadora de la Coalición Cívica, María Eugenia Estenssoro y el peronista pampeano Carlos Verna se manifestaron en contra de la propuesta radical de autoconvocar a la Cámara de Senadores y a la de Diputados el próximo miércoles 20.

«Yo no soy ni oficialista ni opositor, pido que actuemos con prudencia y no voy a avalar una autoconvocatoria del Senado hasta que no se expida orgánicamente el PJ de La Pampa. Eso ocurrirá recién en febrero», advirtió el peronista Verna, quien concentraba las esperanzas opositoras de conseguir el quórum de 36 senadores propios en el recinto para dejar sin efecto los DNU presidenciales que desataron las crisis en el Banco Central.

Estenssoro repitió la doctrina de su jefa política, Elisa Carrió, y también pidió paciencia para solucionar el conflicto desatado por los decretos de necesidad y urgencia que habilitaron el pago de u$s 6.569 millones de deuda con reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En esa postura primó también la guerra íntima de la fundadora del ARI con el vicepresidente, uno de los impulsores de autoconvocar cuanto antes a las Cámaras del Congreso.

Sin el apoyo de Verna, Estenssoro y Giustiniani a la autoconvocatoria prevista para el miércoles 20, la oposición quedó lejos del número de 36 senadores necesarios para dejar sin efecto los DNU. El razonamiento de Verna para detener la embestida del Senado contra el Gobierno fue que, por ahora, la Justicia mantiene bloqueado el uso de las reservas y que, por lo tanto, no tiene sentido que el Senado realice una demostración de fuerza que aumente el clima de confrontación y crisis institucional con la Casa Rosada.

Los «halcones», o el ala dura de la oposición, estuvieron representados por los radicales Gerardo Morales, Luis Naidenoff y la peronista sanluiseña Liliana Negre de Alonso, quienes dejaron en claro su voluntad de autoconvocar al Senado y a Diputados para tratar los dictámenes sobre los DNU del Fondo del Bicentenario y la remoción de Martín Redrado como titular del BCRA. Pero cuando Verna deslizó su híbrido político, ni oficialista ni opositor, y confirmó que no aportaría su voto para voltear los decretos presidenciales, la cumbre opositora en el despacho de Cobos buscó una salida elegante.

Radicales, socialistas, cívicos y peronistas disidentes resolvieron entonces redactar un acta donde plasmaron su voluntad de buscar una salida consensuada con el Gobierno de Cristina de Kirchner. El primer paso será la conformación de una delegación integrada por los senadores Morales, Negre de Alonso y Verna «a los efectos de establecer el diálogo y la búsqueda de consenso con la participación de todos los bloques parlamentarios. Esto, al sólo efecto de establecer la agenda parlamentaria para proceder al tratamiento en el pleno de las resoluciones pertinentes para ratificar o rechazar los decretos precitados».

Ahora Morales, Negre de Alonso y Verna tendrán como misión ubicar al jefe de los senadores kirchneristas, Miguel Pichetto, de paradero desconocido y con todos sus teléfonos desconectados, según los legisladores. De todas formas, Pichetto ya adelantó que su bloque de 37 senadores no dará quórum para una eventual autoconvocatoria del Senado, maniobra que calificó incluso de «ilegal» durante el receso legislativo que finaliza el 1 de marzo. La contraoferta que la oposición llevará a oídos de Pichetto consistirá en que el Gobierno de Cristina de Kirchner envíe al Congreso un proyecto de ley para ratificar por esa vía el pago de la deuda con reservas, tal cual lo hizo Néstor Kirchner en 2006 cuando canceló el pasivo del país con el Fondo Monetario Internacional.

El encuentro de ayer se prolongó por casi tres horas y participaron los senadores Roberto Basualdo (San Juan), Graciela Di Perna (Chubut), Negre de Alonso, Luis Juez (Córdoba), Verna (La Pampa), Josefina Meabe (Corrientes), Morales (Jujuy), Petcoff-Naidenoff (Formosa), Giustiniani (Santa Fe), Samuel Cabanchik (Capital Federal), Hilda González de Duhalde (Buenos Aires), Emilio Rached (Santiago del Estero), María Estenssoro (Capital Federal) y Norma Morandini (Córdoba).

El acta de este colectivo opositor reafirmó además que «sólo con el aval del Congreso de la Nación se podrá disponer o no del uso de las reservas del Banco Central de la República Argentina. Interpretando la voluntad popular expresada el 28 de junio de 2009 los senadores presentes hacen votos por el pleno funcionamiento de las Instituciones de la República en el marco del diálogo y los consensos necesarios para el logro de políticas de Estado que propendan al bien común y la prosperidad de la Nación argentina».

Dejá tu comentario