Senadores y gremios buscan trabar las reformas de Temer

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El presidente brasileño enfrentará mañana una huelga nacional, respaldada por parte de la Iglesia. El influyente senador del partido de Gobierno, Renan Calheiros, prometió bloquear el plan.

Brasilia - La Cámara de Diputados de Brasil debatía anoche con carácter de urgencia la reforma laboral propuesta por el presidente Michel Temer, quien enfrentará mañana una huelga nacional convocada por sindicatos, partidos de izquierda y algunos sectores de la Iglesia católica.

El proyecto, uno de las principales reformas económicas de Temer, era debatido al cierre de esta edición y se daba por descontado su aprobación por el pleno de los diputados.

Sesión de urgencia

En el inicio de la sesión, la oposición pidió retirar el texto del orden del día, algo que fue rechazado por el presidente de la Cámara, Rodrigo Maia.

Temer dio licencia a tres de sus ministros que son diputados para que acudan ayer a votar su plan, que requiere solo una mayoría simple para su aprobación.

El martes por la noche la iniciativa se votó en comisión y los propios aliados de Temer prometieron que resistirán la iniciativa en el Senado, tal como anunció el jefe del bloque del oficialista Partido del Movimiento de la Democracia del Brasil (PMDB), Renán Calheiros, quien calificó al plan como "un desmantelamiento del Estado social y democrático".

Uno de los principales puntos de la reforma elimina 100 artículos de la ley laboral de 1943, entre ellos la negociación colectiva entre sindicatos y empresas, para que la discusión sea hecha en base al vínculo directo entre el empleador y el empleado.

Partidos izquierdistas y sindicatos se oponen firmemente al proyecto, que reduciría los costos de las empresas al flexibilizar las restricciones a la contratación temporal de trabajadores y a la tercerización, por lo que convocaron a una huelga nacional para mañana.

Ayer, el obispo de la ciudad brasileña de Barra do Piraí, el italiano Francisco Biasin, pidió a los fieles de su diócesis que se sumen al paro general, una actitud que puede ser seguida por todo el episcopado de la iglesia católica brasileña. "Se trata de una causa justa: defender los derechos adquiridos en defensa de la vida y de la dignidad de todos, especialmente de los pobres e indefensos", afirmó.

Su petición se sumó a la del arzobispo de Olinda y Recife, Fernando Saburido, mientras que la Confederación Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB, episcopado), que ya manifestó su rechazo a varios puntos de las reformas propuestas por Temer, analizaba ayer unirse a ambos prelados. Cabe recordar que el papa Francisco rechazó viajar al país en septiembre, una decisión vista como una represalia por las políticas implementadas por el Gobierno.

Cambios previsionales

En tanto, la propuesta de Temer para reformar el costoso sistema de seguridad social del país, que corresponde a un 55% del presupuesto e incluye generosos beneficios y normas de jubilación flexibles, enfrentará una votación clave en una comisión el 8 de mayo.

Temer almorzó el martes con gobernadores de estados brasileños con problemas financieros para conseguir su respaldo a la reforma al sistema de pensiones y hacer que busquen el apoyo de los legisladores de sus estados.

"Todos saben que el tema de la seguridad social tiene que ser resuelto", dijo a periodistas el diputado Maia, quien fue anfitrión del almuerzo. "Si no hay una reforma, nadie podrá pagar a sus empleados públicos", agregó.

Agencias EFE y Reuters,


y Ámbito Financiero

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