1 de marzo 2010 - 00:00

¿Será la Academia tan dura como con Aristarain?

Nicolas Chartier
Nicolas Chartier
Dieciocho años atrás, la Academia de Hollywood descalificó a «Un lugar en el mundo» de Adolfo Aristarain de su nominación al Oscar por lo que consideró una falta contra los reglamentos. ¿Aplicará ahora el mismo criterio con «Vivir al límite» por la falta al reglamento de uno de sus productores? Posiblemente no, dicen algunos «insiders», pero alguna sanción habrá. El miércoles, cuatro días antes de la ceremonia, se sabrá.

Nicolas Chartier, coproductor de dicho film candidato a nueve Oscars (y ya vencedor en los Bafta, el Oscar inglés) se vio obligado este fin de semana a pedir disculpas por enviar un correo electrónico «extremadamente inapropiado» a productores y miembros de la Academia, a quienes había reclamado el voto positivo en la categoría de Mejor Película.

Según informó «The Los Angeles Times», Chartier envió la semana pasada un e-mail masivo a cientos de productores en el que solicitaba que votasen a su film y no a «una película de 500 millones de dólares», en referencia a «Avatar», su gran rival el próximo 7 de marzo.

«Espero que les haya gustado Vivir al límite y si quieren que gane, díganselo a sus amigos que votan en los Oscar, a los actores, directores, miembros del equipo de rodaje, directores artísticos, técnicos de efectos especiales... si todos se lo dicen a uno o dos amigos, nosotros ganaremos y no una película de 500 millones de dólares», escribió Chartier en el correo electrónico original. «Necesitamos que las películas independientes ganen (...), así que si creen que Vivir al límite es la mejor película, ¡ayúdennos!», concluyó.

El mensaje provocó enorme polémica en Hollywood puesto que el apartado número 16 de las reglas impuestas por la Academia en torno a las películas candidatas especifica que no está permitida cualquier forma de comunicación que intente promover una película en concreto haciendo comparaciones negativas respecto a otra. «En particular, cualquier táctica que destaque una competición por los títulos de las películas está expresamente prohibida», afirma la Academia. Chartier reaccionó poco después con otro e-mail en el que pedía disculpas por violar las reglas.

«Mi ingenua ignorancia de las reglas y mi plena estupidez como nominado por vez primera no son excusas para mi comportamiento y me arrepiento profundamente», aseguró Chartier, productor del film junto a Kathryn Bigelow y Mark Boal, directora y guionista de la obra, respectivamente. La Academia de Hollywood aún no se ha pronunciado sobre el castigo a Chartier, aunque se concuerda en que el castigo será no permitirle el ingreso a la ceremonia y no descalificar la película.

En 1992, la Academia de Hollywood retiró un film de la competencia por lo que consideró una falta: Adolfo Aristarain había enviado su film «Un lugar en el mundo» como si fuera de producción uruguaya, pese a que lo único que tenía de tal era la nacionalidad de su guionista (y esposa del director) Kathy Saavedra. Aristarain recurrió a esa picardía porque el film que había seleccionado el Instituto de Cine de entonces era «El lado oscuro del corazón» de Eliseo Subiela, que no entró en la selección de Hollywood (grave error de elección, ya que como quedó luego demostrado el que sí tenía chances era el de Aristarain).

La Academia, que en un primer momento nominó a «Un lugar...», al estudiar más detenidamente el origen del film (que era mayoritariamente argentino, con participación española), lo descalificó. Sin embargo, el recordado caso Aristarain, que privó a la Argentina de un Oscar casi seguro, llevó a la Academia a flexibilizar al año siguiente sus reglamentos, en un mundo donde empezaban a generalizarse las coproducciones y en el que se hacía más difícil a veces determinar la nacionalidad de una película.

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