Luego del M-LEC, el Tarp, el Tarp dos y el Garp, el Tesoro está a punto de anunciar un nuevo plan de "rescate y limpieza" del sistema financiero. Claro que lo de nuevo es relativo, porque la idea es siempre la misma, que el Estado se quede con lo peor de las carteras financieras. Esto solo podría explicar por qué lo que al miércoles era una suba semanal de más del 5,10% para el Dow, finalizó con apenas el 0,75%. Pero la verdad es que hay más. Revisando la lista de los principales responsables del 1,65% que perdió el Promedio este viernes (cerró en 7.278,38 puntos), encontramos a Chevron y Exxon por delante del JP Morgan. Si bien la merma que tuvo el petróleo ese día justifica las dos primeras bajas, no deja de sorprender que lideraran la lista si vemos la suba que acumularon en la semana casi todos los commodities (¡el oro ganó el 8%!). El problema es que esta suba tiene más que ver con la desconfianza sobre las monedas que con la esperanza de un renacer económico. Esto podría cambiar algo si en los próximos días el Banco Central Europeo puede salvar sus estatutos siguiendo los pasos de la Fed, el BoJ, el BCI, el BSC, etc., para operar directamente en el mercado, apuntalando indirectamente al último megaplán de la Fed. Mañana Geithner y Bernanke declaran ante diputados y pueden pasarla mal. No olvidemos que al escandalete AIG se suma que Obama aún no consigue que el Senado le ratifique 17 de los 18 integrantes del Tesoro. Tal vez las acciones suban, o tal vez no, lo cierto es que viene una semana difícil.
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