Servini analiza si se borraron escuchas del Triple Crimen

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Es por la denuncia de dos gendarmes que investigaron el asesinato de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, en el marco de la causa de la efedrina.

Luego de que dos gendarmes que participaron de la investigación del asesinato de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina ratificaran una denuncia en la que aseguran que se borraron escuchas judiciales que podrían torcer el rumbo de la causa, la jueza federal María Romilda Servini, que instruye el expediente del Triple Crimen, solicitó a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) una copia de los audios de aquellos registros.

El material fue remitido ayer por el organismo, quien tiene en su poder las grabaciones originales obtenidas por la ya desaparecida Oficina de Observaciones Judiciales (conocida como OJOTA), en el marco de la pesquisa que procuró establecer responsabilidades penales en el triple homicidio de General Rodríguez, causa que luego fue absorbida por el juzgado federal de Servini, quien investiga el tráfico de efedrina.

Satisfacer el requerimiento judicial "a la brevedad" (tal como fue solicitado) no fue sencillo. En poder de la exOJOTA hay más de 500 horas de escuchas y la tarea de seleccionar ese material y grabarlo demandó varios días de trabajo intenso a los espías. En el juzgado ahora deberán cotejar esos audios con los back up y las transcripciones, proceso que también insumirá muchas horas.

La semana pasado los gendarmes -que efectuaron escuchas on line y cuyas identidades no trascendieron- declararon como testigos ante la jueza para ratificar lo que habían afirmado en el juicio oral, en el que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 2 de Mercedes condenó a prisión perpetua a los hermanos Víctor y Marcelo Schillaci , y a los también hermanos Cristian y Martín Lanatta. Los condenados fueron confinados en el Penal de General Alvear, de donde en enero de 2016 protagonizaron una cinematográfica fuga que puso en jaque al sistema penitenciario bonaerense y a la propia gobernadora María Eugenia Vidal.

En aquel juicio se acusó también como presunto autor ideológico al empresario Ibar Esteban Pérez Corradi, que estuvo prófugo de la Justicia argentina durante más de cuatro años y fue capturado el año pasado en Paraguay y extraditado al país, donde permanece detenido en calidad de "arrepentido".

Luego de la condena, la causa residual fue remitida al juzgado de Servini, que ya investigaba las responsabilidades políticas por el tráfico de efedrina, en las que Pérez Corradi es señalado como el principal responsable. En sus largas declaraciones, el empresario llegó a decir que "competía" con agentes de la ex SIDE que intentaban manejar la salida de la efedrina hacia México. Ese mismo organismo manejaba las escuchas judiciales. Además, el extraditado intentó involucrar, sin demasiado éxito, a los responsables políticos de la seguridad durante el Gobierno de Cristina de Kirchner, apuntando fundamentalmente sus dardos al ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández,a quien señaló como "La Morsa".

Para la magistrada hay "verosimilitud" en las testimoniales de ambos miembros de la fuerza de seguridad, que corroboran las muchas anomalías detectadas en las transcripciones y, de confirmarse la alteración, podría haber un giro en la investigación.

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