1 de diciembre 2011 - 00:00

Sevillanas

Juan Ignacio Chela consideró los puntos contra David Ferrer como «una de las claves» para contar con chances de ganarle la final a España. «Una de las claves para tener chance de salir campeones es ganarle los dos puntos a Ferrer y ver si le podemos sacar uno a Rafa (Nadal) o el dobles», dijo Chela. El «Flaco», de 32 años y número 29 del ranking mundial, consideró que la final es «complicada» y que el equipo deberá estar «muy concentrado» para llevarse el triunfo. «España es la favorita, creo que el porcentaje los favorece 70 a 30, pero tenemos un gran equipo, nos preparamos muy bien y vamos a estar atentos para poder dar la sorpresa», señaló el oriundo de la localidad bonaerense de Ciudad Evita. Consultado sobre la posibilidad de quedar afuera del equipo, el tenista opinó: «Vinimos cinco jugadores en un grupo y sabíamos que uno podía quedar afuera, mañana (por hoy) lo decidirá el capitán, pero todos estamos aportando lo mejor para ayudar a cumplir el objetivo.

El extenista Gastón Gaudio afirmó que lo desvela más que Independiente vuelva a ganar la Copa Libertadores de América que que Argentina se lleve la Copa Davis en la final contra España. «Del Potro tiene que jugar los tres días», fue otra definición del «Gato». Incluso comentó que si Juan Martín del Potro no vence a David Ferrer el primer día, el equipo estará prácticamente eliminado.

A horas de que empiece la final de la Copa Davis, la Real Federación Española de Tenis, con el aval de la Federación Internacional (ITF), cambió de lugar a los hinchas argentinos en el estadio Olímpico sin la aprobación de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), lo que causó malestar en los dirigentes, quienes prometieron encontrar una rápida solución, aunque todavía no lo lograron. El presidente de la AAT, Arturo Grimaldi, explicó que luego de haber acordado las ubicaciones de los espectadores albicelestes con 45 días de anticipación, España modificó las entradas la semana pasada sin aviso y perjudicó la visibilidad, ya que quedaron en el tope de las gradas del estadio. «Son 14 filas que vendieron unilateralmente sin nuestra aprobación y subieron a los hinchas argentinos (unos 530), y muchos de ellos quedaron ubicados en las últimas cuatro filas», afirmó Grimaldi.