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Show business
El padre de Amy Winehouse anunció durante el funeral privado de su hija, el martes, que parte de la fortuna de la cantante se destinará a una fundación que lucha contra las adicciones. En Reino Unido, dijo, es extremadamente difícil acceder rápidamente a una terapia para los problemas de adicción y a su familia, señaló, le gustaría poder contribuir a cambiar eso. Amy Winehouse había superado hace tres años su adicción a las drogas y antes de su muerte no había bebido alcohol, según dijo su padre en la ceremonia. «No estaba deprimida», dijo Mitch Winehouse, según un portavoz de la familia, cuando se dirigió a los asistentes en el funeral. «Hacía años que no era tan feliz», añadió refiriéndose a los días antes de la muerte de la cantante. «Hace tres años superó su adicción a las drogas», afirmó su padre. «Los médicos dijeron que era imposible, pero ella lo consiguió. Intentó también controlar sus problemas con el alcohol y hacía tres semanas que era abstemia». En los últimos meses, había encontrado junto a su pareja Reg Traviss un amor feliz y le alegraba pensar en un futuro con él. «Saber que ha fallecido feliz es algo que nos hace bien a todos».
Kevin Spacey, el mejor de los reyes
Después de todas las críticas recibidas en sus comienzos como director artístico del venerable teatro Old Vic de Londres, para Spacey entrañan una enorme satisfacción las fabulosas críticas que ha recibido como un «Ricardo III» de nuestro tiempo, carismático manipulador, cínico, perverso, maquiavélico, misógino, solitario y que conforme más poder adquiere, más inseguro de sí mismo está, de un modo patológico. Esta puesta de la obra de Shakespeare, dirigida por Sam Mendes, es el momento culminante de su carrera en el escenario. Spacey, que en los ocho años que lleva en la ciudad se ha convertido en un londinense más, ha decidido que en el 2015 abandonará el Old Vic Theatre para tomar de nuevo las riendas de una carrera cinematográfica que ha dejado relegada a un segundo plano, a pesar de que tres películas en las que aparece en papeles destacados («Casino Jack», en la que hace de un lobbysta de Washington, «Horrible bosses», una comedia negra, y «Margin call», un thriller sobre la crisis financiera) están a punto de estrenarse. «No podíamos hacer una interpretación clásica de Ricardo III porque sir Laurence Olivier estableció unos estándares imposibles de iguala», dice Spacey, que confiesa sentirse aterrorizado cada vez que sube al escenario. «El Old Vic fue su casa, sus fotos y su fantasma están por todas partes, y desafiarlo habría requerido un enorme valor». La solución de actualizar históricamente la obra ha sido sin embargo muy bien recibida, al coincidir con las revueltas democráticas de la primavera árabe y el desafío dictadores y regímenes autocráticos en todo el Oriente Medio. A los críticos de Londres les ha gustado más la actuación de Spacey que la obra en sí misma, y las actrices (Gemma Jones como la reina Margarita, Haydn Gwynne como la reina Isabel, Annabel Scholey como Lady Anne) más que los actores, con la excepción del protagonista y gran triunfador.
Beyoncé en la moda culinaria
Escribir libros de cocina es una nueva moda en Hollywood. Hace poco fue la presentación del libro del «ama de casa desesperada» Eva Longoria, «Evas Kitchen: Cooking with Love for Family & Friends». Antes la cantante Sheryl Crow había hecho lo propio con la publicación de «What Makes You Healthy». Gwyneth Paltrow y Alicia Silverstone también quisiero demostrar sus buenas artes entre fogones. Ahora es Beyoncé Knowles quién reclama su sitio en la gastronomía. Tina, su madre, es una excelente cocinera y por ello la famosa cantante de «Single ladies» quiere dar a conocer sus recetas al público en un libro. Tanto admira la cocina de su madre que, el año pasado, la inspiró para crear su propio perfume: «Adora la comida criolla. Quería que mi fragancia tuviese ese elemento picante», dijo entonces.


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