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“Si el país está contento, yo estoy pleno”
Martín Palermo enloquece en el festejo. Diego le dijo: «Entrá y definímelo», y el «Loco» cumplió con lo suyo.
Por eso estaba exultante: «Esto es una locura, es algo increíble, la verdad que no hay palabras para explicar lo que siento. Esta situación es única, entrar en la historia de los mundiales con un gol es algo que no puedo creer. Estoy agradecido de por vida a Diego por traerme, a mis compañeros por apoyarme, por gritar el gol y abrazarme como si lo hubieran hecho ellos. Nunca me voy a olvidar de este momento».
Palermo no podía parar con su monólogo agradeciendo: «Fijate que mi familia no pudo venir los dos primeros partidos y vino en este justo cuando hago el gol; no sé si será el destino, el de arriba, qué sé yo. Lo que sé es que me tocó y el país está feliz; y si el país está contento, yo estoy pleno. Son situaciones únicas, haber hecho un gol en un Mundial a los 36 años es una historia más de mi vida futbolística».
Siempre se habla de que a la película de Palermo le falta una escena: «Siempre uno quiere algo más, una escena más de la película. Ser tapa de los diarios y con la camiseta de la Selección es lo máximo que se puede aspirar, ya me pasó en el partido contra Perú, pero éste es un Mundial, algo inigualable».
Palermo se fue con su alegría. Diez minutos le sobraron para entrar en la historia de los Mundiales, una de las pocas historias en las que hasta ayer no era protagonista.
