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“Siempre el compañero tendía la mano”
«Nos prestábamos apoyo todos. Si uno estaba mal, el compañero de al lado le daba la mano», dijo el minero desde el interior del Hospital de Copiapó -hasta donde todos los mineros fueron trasladados tras el rescate- a la televisión nacional de Chile.
Villarroel fue el 28º rescatado del grupo de mineros la noche del miércoles, cuando finalizó con éxito el salvataje de todos los trabajadores que quedaron atrapados el 5 de agosto.
El minero, oriundo del sur chileno y a punto de ser padre, fue recibido entre llantos por sus hermanos y su mamá, quien pensaba que su hijo era comerciante porque Villarroel nunca les había comentado que trabajaba en una mina. «Estoy contento, esperando a mi hijo», comentó a la televisión TVN.
El minero señaló, además, que en la mina todas las decisiones se tomaban por votación, y que quemaron neumáticos para dar señales de vida. Esperaban que el humo saliera por una chimenea de ventilación, antes de que ésta quedara obstruida por nuevos derrumbes.
Racionamiento
«La comida se fue dando por porciones cortas, cosa que nos durara. El agua igual», agregó sobre el régimen que tuvieron los primeros 17 días, cuando no tuvieron contacto con el exterior.
Villarroel dijo, además, que un personaje clave en mantener unido al grupo fue José Henríquez, de 54 años. «Le llaman el pastor», explicó en referencia a la convicción religiosa del hombre.
Sobre el viaje de salida, Villarroel dijo: «Fue tranquilo. Estaba todo bien preparado; me subí escuchando música, así que salí con audífonos».
Entretanto, el jefe de turno, Luis Urzúa, ratificó dichos de los familiares de los 33, en el sentido de que los primeros cinco días fueron los más angustiosos, hasta que el sexto «empezaron a sentir ruido y supieron que había posibilidad de que los rescataran».
En referencia a la llegada de la primera sonda al refugio, señaló que «todos querían abrazar el martillo, colocarle papeles que decían sácame papá, tengo hambre o cuida a la familia». Finalmente, el mensaje elegido fue el ya famoso «Estamos bien en el refugio los 33», que dio la vuelta al mundo con la noticia de que los mineros estaban vivos.
El jefe «de un turno largo», como bromeó Urzúa con el presidente Sebastián Piñera, recordó cómo, durante los 17 días que permanecieron incomunicados, racionaron la comida, consistente en atún, duraznos en conserva, galletas y leche, y cómo hicieron una excavación para extraer agua.
Agencias AFP y EFE


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