8 de septiembre 2014 - 23:47

"Siempre hay oportunidad de buenos negocios en Argentina"

Las tablets y los smartphones ganan terreno en el mercado argentino, incluso en el corporativo. Sin embargo, la PC sigue más viva que nunca. Nuevos modelos como las “2 en 1” hicieron que las computadoras también se convirtieran en mobile y vuelvan a estar en las prioridades de compra. Una reciente encuesta muestra que 6 de cada 10 argentinos piensan adquirir una antes de fin de año. Esteban Galuzzi, CEO de Intel Cono Sur, el mayor fabricante de chips del planeta, le contó a Ámbito Biz hacia dónde va el mercado. Tras un primer semestre malo y, pese a la crisis en el consumo, espera un segundo semestre de recuperación. Además, habla de los problemas de importación, de la Ley de Abastecimiento y de las empresas del sector que quieren invertir en la Argentina.

Siempre hay oportunidad de buenos negocios en Argentina
Periodista: Se habla mucho del boom de las tablets, ¿qué pasa en la Argentina?

Esteban Galuzzi:
El mercado argentino en tablets todavía está penetrando. En relación con Chile, por ejemplo, durante el año pasado ese país fabricó 1,2 millón de tablets, mientras que la Argentina hizo 550 mil, menos de la mitad, que no es la proporción normal entre ambos países. Este año, la Argentina quiere fabricar 1,1 millón, mientras el país trasandino, 1,5 millón, por lo que estamos mucho más cerca. Por otro lado, también se está dando el fenómeno de densidad, de más de una tablet por hogar.

P.: Pero se habló de una retracción en los últimos meses...

E.G.:
Lo que está pasando, en simultáneo, es que la primera experiencia con la tablet, en general, para un 90% no ha sido buena porque eran máquinas muy baratas, de poca calidad, poco rendimiento y eso generó mucha insatisfacción. Entonces, ahora hay muchas personas que están ya conociendo esa experiencia y están comprando la segunda tablet, están mucho más atentos. Igual, este segmento se va a duplicar este año.

P.: ¿Cómo es la venta de tablets en el mundo corporativo?

E.G.:
Hoy las empresas están usando la versatilidad de las tablets para ciertos usos. Por ejemplo, para aplicaciones verticales se empieza a ver que muchos restoranes usan tablets. Los vendedores que levantan pedidos también la usan mucho. En general, son todos trabajos en los cuales estás parado. Para fin de año, el 14% de las ventas de tablets será del mundo corporativo.

P.: Se habló de que la PC iba a morir, pero parece que sigue viva...

E.G.:
Está pasando algo muy bueno porque una encuesta reciente mostró que 6 de cada 10 argentinos está pensando en comprar una PC de acá a fin de año (ver recuadro). Y eso tiene que ver con dos factores que van de la mano. Uno es la antigüedad de las PC, cuyo ciclo de vida se estiró en la Argentina en los últimos años, un poco por la aparición de la tablet y de la falta de oferta de productos que antes sí había. Y el otro es que ha habido bastante innovación en el segmento de las PC. Primero se hicieron delgaditas, después se empezaron a convertir en tabletas, entonces hoy en día a la hora de reemplazar tu PC tenés no solamente la necesidad, sino también una oferta muy interesante. Incluso se empieza a dar el fenómeno de "ni PC ni tablet, me compro una 2 en 1, una notebook que se puede convertir en tablet, y me resuelve los dos temas, gasto menos que la suma de los dos". Eso en la Argentina aún es muy incipiente. En países maduros, donde las tendencias llegan antes, ya está pasando.

P.: ¿O sea que hay quienes están volviendo a la PC?

E.G:
Esta modalidad está repatriando clientes de la tablet a la PC. De hecho, la mitad de los que compran una 2 en 1, en principio pensaban que se iban a comprar una tablet.

P.: ¿Cómo está el mercado corporativo de PC?

E.G.:
Este año, el mercado de empresas está cayendo un 13% en la Argentina. Es un período largo de poca inversión y falta de disponibilidad. De todas formas, los parques de PC empiezan a ponerse antiguos, por lo que necesariamente los tienen que reemplazar. Y eso se está empezando a dar. También, al darse de baja Windows XP tienen que emigrar y eso también obliga al recambio.

P.: ¿Cómo describiría el parque de PC en la Argentina a nivel región?

E.G.:
Te diría que está como el promedio de la región, quizás un poquitito atrás por la falta de disponibilidad en los últimos años, más el efecto tabletas sobre todo del lado personas, que retrasó las compras. El otro aspecto en relación con el parque es que la Argentina es hoy el país de Latinoamérica que más penetración de PC tiene por el programa Conectar Igualdad y los programas provinciales. Todos esos programas posibilitaron llevar PC a un montón de hogares donde antes no había. Esto, más el mercado comercial habitual. Hoy la Argentina debe estar cercana al 90% de penetración de PC.

P.: ¿Qué experiencia obtuvieron como empresa de estos programas?

E.G.:
Primero y principal, la computadora es una herramienta muy versátil para poner en práctica estos nuevos conceptos de la enseñanza que dicen que lo que hay que hacer es aprender a aprender. También desarrolló bastante la industria local; todas las empresas proveedoras han invertido mucho en calidad y soporte, además de en la fabricación. Y esa capacidad de soporte la volcaron al mercado comercial. El universo de Conectar Igualdad, que es muy grande comparado con el mercado comercial, te da un horizonte de planificación, de inversión.

P.: ¿Qué volumen del negocio es educación?

E.G.:
Hoy es del 40 %.

P.: ¿Y el resto del mercado cómo está compuesto?

E.G.:
Otro 40% se lo llevan consumo personal y el 20%, negocios

P.: ¿Cómo está impactando la baja del consumo en el mercado?

E.G.:
A nivel general, terminaremos con un 8% abajo, porque las PC no aumentaron en el primer semestre al mismo nivel que el año pasado. Este año se dan dos cosas: una tendencia global y después se suma un poco la situación particular de la Argentina,

P.: ¿Qué se espera para este segundo semestre?

E.G.:
Para nosotros, lo peor fue la primera parte del año; la segunda la estamos viendo mucho mejor.

P.: ¿Por qué?

E.G.:
Primero, porque ya terminó el Mundial. Segundo porque lo que fue duro a principio de año fue la devaluación, que se reflejó demasiado rápido en los precios y frenó un poco el mercado. Ahora se da en manera progresiva y es mucho más fácil de asimilar, y además, con esta posibilidad de reemplazar con el 2 en 1, a principios de año tenías poca oferta de estos productos y hacia fin de año estamos viendo mucha más oferta.

P.: Si bien en algunos retails siguen las cuotas, se siente que hay menos crédito ¿eso está impactando en el sector?

E.G.:
El efecto que ha tenido la falta de crédito es que cambió el mix de canales, y crece mucho el on line.

P.: ¿Y por qué es eso?

E.G.:
Supongo porque en el on line está más barato. Además crecen los locales más chicos y pierden un poco las cadenas grandes. Así que estamos apuntando mucho al on line, porque vemos que crece y crece, y sobre todo en la Argentina está habiendo una avidez cada vez más grande por este canal, que no la vemos en otros países de la región.

P.: ¿El cierre de las importaciones afectó a sus clientes?

E.G.:
Los complica un poco, sobre todo en la planificación, porque a veces cuentan con una partida, y después no llega el producto. En líneas generales, un día está bien un cliente, está mal otro, se va cambiando y el mercado termina teniendo el abastecimiento, pero no es una cosa tan ordenada y planificada.

P.: ¿El mercado tiene problema de desabastecimiento?

E.G.:
Faltan algunas marcas, y también se ve afectada la dimensión del volumen, no en la presencia de los equipos. En general, la disponibilidad de los distintos modelos está, lo que no hay es profundidad de stock.

P.: ¿Y cree que hay interés de esas marcas en un país como la Argentina?

E.G.:
Sí, lo hay.

P.: ¿Y qué ven en el mercado argentino?

E.G.:
Que pueden aumentar su volumen, porque hoy su participación es muy chiquita.

P.: Usted dijo que se sintió la devaluación en el sector; sin embargo, los precios no aumentaron en una manera directamente proporcional...

E.G.:
No aumentaron tanto porque también está la cuestión de los márgenes para ajustar; las formas de fabricación también; una cosa es fabricar en Tierra del Fuego, otra en Buenos Aires; entonces, bajo un esquema o bajo cierto volumen, te conviene ir al sur, pero si no te conviene fabricar en Buenos Aires. Se va buscando la vuelta, se va acomodando, y van tratando de regular cuánto es lo que se traspasan y cuánto lo que pueden absorber para mantener la demanda.

P.: ¿Cómo ve la Ley de Abastecimiento?

E.G.:
No la conozco en detalle, pero por lo poco que vi, no me parece la más oportuna en este momento.

P.: ¿Por qué?

E.G.:
Es una ley más bien intervencionista, y creemos que termina sacando incentivos a la inversión, que es lo que necesita el país hoy en día. Estoy convencido de que las inversiones van a venir si damos señales de seguridad jurídica, perspectiva de mediano y largo plazo.

P.: Hoy en el empresariado hay visiones optimistas aun en una época de recesión y otros que sólo hablan de diciembre de 2015...

E.G.:
Yo siempre fui optimista en la Argentina. Me he cansado de decir a mi casa matriz que siempre hay oportunidades; sólo hay que salir a encontrarlas. En particular, los argentinos que conocemos el país somos bastante buenos para eso. A los gerentes de la casa matriz les reitero que no se desesperen; estamos acá para el largo plazo. Hay años mejores que otros, y siempre vamos a encontrar buenos negocios. Se nos viene dando, efectivamente el tiempo futuro siempre va a ser mejor. Hay cosas para corregir, que estoy seguro que las van a corregir, sea quien sea que asuma, y acá vamos a seguir aportando los que tengamos para hacerlo.

P.: Hay empresas que dicen que les cuesta explicarles a las casas matrices algunas medidas económicas, ¿a ustedes les pasa lo mismo?

E.G.:
La casa matriz sabe que estamos para largo plazo, que a todo se le encuentra la vuelta y hay que dejar que las cosas se enfríen cuando están mal. En definitiva, la Argentina tiene un montón de cosas buenas y positivas, empezando por los 40 y pico de millones de habitantes que somos. Es un país grande, tiene un montón de industrias, algunas son competitivas a nivel mundial, hay talento muy bueno, por lo menos en nuestro sector. Hay que mirar más de lo que se cuenta en los diarios.

P.: ¿Cómo están viendo el mercado del empleo?

E.G.:
A nosotros nos cuesta tomar, no porque no haya, sino porque tienen muchas opciones. Por suerte tenemos una oferta bastante tentadora, empezando por lo que es la empresa; pagamos buenos sueldos, y hacemos un trabajo importante de tratar de identificar a quienes quieren desarrollar una carrera y quieren aprovechar lo que te ofrece Intel. Tratamos de hacer un buen match, porque nos importa mucho retener los talentos. Cada empleado que tenemos es una inversión, lo tomás, aprende. En conclusión, tenemos buenos problemas del lado del empleo.

P.: Uno de los debates que deja este período de gobierno kirchnerista es sobre el rol que debe tener el Estado, ¿qué opinan en ese sentido?

E.G.:
Nosotros trabajamos en todo el mundo, nos adaptamos a todo tipo de Estados y, salvo los terroristas, trabajamos en todos, desde el extremo capitalista hasta el comunismo, por lo cual estamos acostumbrados a hacer negocios en todas partes y en todos los modelos.

P.: ¿Y en cuanto al rol?

E.G.:
Tenés cuestiones que dependen también un poco del país. Hay países que están más desarrollados y tienen algunas necesidades básicas ya cubiertas, y no hace falta que el Estado se meta. Siguiendo con el ejemplo de la educación, si Argentina no hacía un programa de estas características, probablemente nunca jamás iba a alcanzar desde el punto de vista de la penetración de PC en hogares a algunos de los países maduros. Con lo cual, que intervenga en estas cuestiones me parece bien. En cambio, respecto de la Ley de abastecimiento, eso me parece ilógico. Es decir, depende un poco de dónde está parado cada uno, hasta qué punto conviene una y conviene la otra.

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