En la víspera se armó otro festival bursátil, donde los grandes centros actuaron de anfitriones e invitaron a los más modestos a la fiesta. Encabezando el propio Dow Jones, con una mejora del 1,5% los desarrollos restantes estaban asegurados y sin peligros a la vista. La zona del «dólar dulce», la etapa del dinero grande casi sin costo, prosigue echando leña a la caldera de los activos de toda índole. Con la aparente consigna de sacarse de encima el «dinero malo», se está generando una retroalimentación y que va camino a un riesgo cierto de: insistir con precios, dejando de lado el valor (a la inversa de cuando hizo eclosión la crisis). Para el indicador del vecino Brasil, el saldo fue suculento y superando el 2,6%. En la oportunidad, casi como una excepción, el que quedó más rezagado respecto de sus colegas: fue el Merval local.
A pesar de ello, sumando un 1,4% a su impresionante raid del año, con mínimo de «2.224» puntos -y máximo en los «2.228»- el listado mayor de Buenos Aires, quedó en los «2.224» de clausura. Sólo con 1% evolucionó el indicador de las «locales», con diferencias sumamente contundentes: «61» aumentos, contra sólo «16» en baja. Tenaris hizo aporte al ponderado, con un 1,74%, pero estuvo en menor rango de volumen y solamente con 132.000 acciones. Negocios que se movieron así en cierta contracción, bajando a los $ 63 millones de efectivo como marco para el día. Rueda despejada, semana muy prometedora y oferta que no suelta «papel», a pesar del cambio de precios. La Bolsa, angurrienta.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario