4 de febrero 2010 - 00:00

Simpática variación de cuentos clásicos

El ex luchador profesional, conocido como «La Roca» muestra como mínimo sentido del humor al aceptar ponerse tutú y alas en «Hada por accidente».
El ex luchador profesional, conocido como «La Roca» muestra como mínimo sentido del humor al aceptar ponerse tutú y alas en «Hada por accidente».
«Hada por accidente» (Tooth fairy). Dir.: M. Lembeck. Int.: D. Johnson, A. Judd, J. Andrews, B. Crystal. EE.UU., habl. en inglés.

Desde «Entrenando a papá», al ex luchador profesional Dwayne «The Rock» Johnson, lo encuentran apto para papeles donde el duro por fuera, termina encontrando ternura dentro de sí. Mientras en el film anterior, Johnson interpretaba a un famoso y millonario futbolista que era transformado por la aparición de una hija, en esta película le pone el cuerpo a un impetuoso jugador de hockey cuyo apodo, «El rompedientes», le viene de su costumbre de desdentar a sus adversarios.

El título original, «Tooth fairy», es un juego de palabras más acorde a las características del personaje, pues a su condición se le sumará la de «hada de los dientes»: algo así como el Ratón Pérez de estas latitudes, pero con más glamour. El hechizo viene dado de parte de las verdaderas hadas, que buscan castigarlo por su hostilidad con los chicos, a quienes siempre consigue destruirles los sueños y creencias.

Aunque se trata tan sólo de una semana, para el duro deportista esa represalia resulta excesiva y agobiante, más aún considerando que deberá despojarse de su protector palo de hockey para llevar tutú, alas y varita mágica.

La película transcurre con ritmo y no decae, aporta sorpresas y gags divertidos. Cuenta con actores «reales» y efectos especiales «clásicos», como cuando Derek (Johnson) se vuelve un hada en miniatura, o se vale de un aerosol para hacerse invisible, o descubre polvitos mágicos que generan amnesia en quienes lo ven.

Completan el elenco Julie Andrews, reina de las hadas, Billy Cristal, breve pero regocijante aparición como el ayudante de magia, y Ashley Judd, la mujer que lo enamorará. El film divertirá a los más chicos y los adultos la verán con agrado. La película no resignifica el género ni mucho menos, sólo le añade algo de humor a los cuentos de siempre, y no falta la moraleja que apunta a recuperar los propios sueños olvidados. Con eso alcanza.

Dejá tu comentario