21 de diciembre 2012 - 00:00

Sin aliados, Rajoy pudo aprobar presupuesto con ajuste inédito

El exdirector gerente del FMI, expresidenciable y extitular de Bankia Rodrigo Rato declaró ayer ante la Audiencia Nacional. Ahorristas damnificados por supuestos fraudes en Bankia lo increparon a su llegada.
El exdirector gerente del FMI, expresidenciable y extitular de Bankia Rodrigo Rato declaró ayer ante la Audiencia Nacional. Ahorristas damnificados por supuestos fraudes en Bankia lo increparon a su llegada.
Madrid - La Cámara de Diputados de España aprobó ayer el presupuesto para 2013, caracterizado por una austeridad sin precedentes y un ajuste de 39.000 millones de euros. En días en que recrudecen protestas sindicales y de desocupados, y más anuncios de cierres de empresas, el presupuesto fue recibido con un marcado escepticismo de los españoles, que entrarán al quinto año de penurias.

El plan de gastos estatal tiene por objetivo sanear las cuentas públicas de la cuarta economía de la zona euro, sometida a auditoría de la Unión Europea y sumergida en la crisis desde que estalló la burbuja inmobiliaria en 2008. El 25% de desempleo y datos de una pobreza inédita en los últimos 20 años hacen dudar a muchos de que una nueva oleada de recortes ayude a recomponer el crecimiento.

Mientras cientos de manifestantes recorrían el centro de Madrid para denunciar los presupuestos «de la deuda y la miseria», según la convocatoria de los «indignados», los diputados sacaban adelante el presupuesto gracias a la mayoría absoluta de la que dispone el conservador Partido Popular (PP).

La manifestación «es de luto por la aprobación de los presupuestos más antisociales de la historia», narró un profesor particular, Luis García, de 38 años, que afirmaba que la crisis «es una estafa».

Todas las organizaciones humanitarias se alarman: 12,7 millones de personas están al borde de la pobreza en este país de 47 millones de habitantes, según un reciente estudio europeo. Una cifra que podría alcanzar a los 18 millones, casi el 40% de la población, en diez años, afirmó un informe de varias organizaciones no gubernamentales entre ellas Oxfam, «si las políticas de austeridad y recortes sociales no se corrigen». No obstante, claro está, ese nivel no es equiparable a las características que asume la pobreza en países latinoamericanos.

Esta semana Mariano Rajoy, presidente del Gobierno conservador, admitió que 2012 fue el año más «difícil», así como 2013, aunque será además, dijo, el año de la «estabilización de nuestra economía».

Sin embargo 2013 se anuncia tan sombrío como el año que termina, y la salida de la recesión en la que está hundida España se hace esperar: el Gobierno espera una contracción del PBI del 0,5% en 2013, luego del 1,5% de este año. Pero la OCDE pronostica una contracción mucho más importante, un 1,4% para el año que viene.

La reactivación se presenta además como hipotética si se tiene en cuenta en particular que el presupuesto para 2013, votado por los conservadores en soledad, multiplica los recortes para recuperar 39.000 millones de euros.

Entre los recortes figura una quita del 6,3% para las prestaciones sociales, mientras que el Estado espera ingresos adicionales por 15.000 millones gracias a un alza del IVA.

Los presupuestos de los ministerios serán reducidos en promedio del 8,9%, el de Industria cae un 21,3%, el de Agricultura el 25,4%, el de Educación, Cultura y Deportes un 17,2%.

La poderosa organización católica Cáritas se inquietó ayer por la reducción de la ayuda al desarrollo del 45% con respecto al presupuesto 2012.

Las regiones, apuntaladas para que respeten los objetivos de déficit tras años de relajamiento fiscal, también contribuirán con importantes repercusiones en sus presupuestos de salud y educación, que administran debido a su estatuto de autonomía.

Los jubilados también se ven afectados: el Gobierno finalmente se sinceró y decidió que las pensiones serían revalorizadas menos de lo previsto.

Agencias AFP, DPA y Reuters

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