22 de marzo 2017 - 00:00

Sin freno: Trump amenazó a los republicanos para que voten su reforma de salud

“Una derrota no es aceptable” en la votación sobre el fin del “Obamacare”, les espetó. “Voy a ir por ustedes”, agregó. Los legisladores díscolos, sin embargo, se mostraron firmes. ¿Choque inevitable?

Sin freno: Trump amenazó a los republicanos para que voten su reforma de salud
Washington - El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió ayer a los legisladores republicanos que corrían el riesgo de perder la mayoría en el Congreso si mañana votan en contra de su reforma del sistema de seguros de salud, ejerciendo así una gran presión para que se apruebe la primera gran ley de su mandato.

Trump se desplazó al Capitolio para incitar a los 237 legisladores republicanos de la Cámara de Representantes a cumplir en la votación prevista para mañana su promesa de campaña de derogar la llamada "Obamacare", el sistema de cobertura médica aprobado por la administración demócrata de Barack Obama.

El mandatario empleó un inusual tono amenazante con sus propios correligionarios, muchos de los cuales dejaron claro en los últimos días sus reservas frente a la reforma planteada por el magnate.

"Voy a ir a buscarlos [a quienes voten en contra], pero sé que no tendré que hacerlo porque sé que votarán 'sí", dijo según contaron representantes que participaron de la reunión al diario The Washington Post. "Honestamente, una derrota no es aceptable amigos", insistió.

Trump intentó tranquilizar a los republicanos asegurándoles que ganarían escaños en el Congreso si el proyecto de ley pasaba.

"Su mensaje era el siguiente: 'si no lo hacemos, el año próximo perderemos (la mayoría) en la Cámara baja y en el Senado'", afirmó el representante por Nueva York, Chris Collins a la salida de esa reunión a puertas cerradas en el subsuelo del Capitolio. "Fue muy franco", agregó.

Mientras algunos intentaron presentarlo como una observación, para los analistas era claro que se trató de otra amenaza: intervenir en las primarias en contra de los legisladores rebeldes.

"Con el presidente Trump siempre es un poco de las dos" cosas, señaló por su parte Matt Gaetz, legislador por Florida. "El presidente jugó muy fuerte contra los que no apoyan el proyecto de ley", según él.

El líder de los legisladores disidentes del llamado "Freedom Caucus", Mark Meadows, fue personalmente interpelado por el presidente estadounidense. Pero a la salida del encuentro, el legislador afirmó que el texto no contaba con los votos necesarios para ser aprobado.

"El presidente Trump vino a lo que mejor sabe hacer: cerrar un negocio", declaró poco después el arquitecto de la reforma, el presidente de la cámara, Paul Ryan. El texto que elaboró deroga la ley de cobertura de salud firmada por Obama en 2010 e instaura reformas tendientes a liberalizar el mercado privado de seguros de enfermedad.

"Tuvimos una gran reunión y creo que vamos a tener un voto ganador", comentó Trump a los periodistas antes de abandonar el Capitolio.

Los dirigentes republicanos de la Cámara de Representantes introdujeron en la noche del lunes algunas enmiendas a la propuesta de ley sanitaria para tratar de convencer a sus congresistas díscolos.

El paquete de enmiendas pretende satisfacer tanto al sector ultraconservador, que considera insuficientes los cambios que propone la nueva ley, como al moderado, que teme dejar a millones de estadounidenses sin cobertura sanitaria.

Por un lado, las enmiendas dan a los estados más competencias para administrar la reforma en detrimento del Gobierno federal y, por el otro, también ofrecen ayudas a las personas mayores para adquirir un seguro, dado que serán uno de los grupos más afectados si se deroga el "Obamacare".

La bancada republicana está negociando desde hace dos semanas el contenido de la ley para someterla primero a votación en el pleno de la Cámara de Representantes y que después pase a manos del Senado, donde la mayoría de los conservadores es más estrecha y encontrará más dificultades.

Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero

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